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miércoles, 4 de mayo de 2011

La Casa sobre Roca - P. Horacio Bojorge

La Casa sobre Roca
R. P. Horacio Bojorge, SJ


En este libro trato del noviazgo, del matrimonio y de la educación de los hijos.

Del noviazgo como escuela de la amistad matrimonial y el cimiento sobre el que hay que construir la casa. Del matrimonio como sacramento de sanación de las heridas del pecado original en el varón y en la mujer; heridas que son diferentes en uno y otra. Por fin, de la educación de los hijos en vistas a su futura felicidad esponsal.

Hoy vemos tantas y tantas casas que se derrumban, que muchos jóvenes se acercan al matrimonio con temor y otros ni se atreven a acercarse o huyen de él. Estas páginas ayudan a explicar las razones de esas ruinas. Aportan luces que no se encuentran en el común de la abundante literatura sobre el tema y que muy escasos profesionales de la psicología o la consejería toman en consideración. Hay, incluso, lamentablemente, malos pastores de almas que les dan consejos de muerte en vez de consejos de vida.

El título de este volumen ofrece la clave para explicar por qué hay hoy tantas ruinas, pero también por qué algunas casas resisten tan sólidas en medio de la tormenta: “El que escucha mis palabras y las pone en práctica es como el hombre que construye su casa sobre roca.... el que las escucha pero no las pone por obra, es como el hombre que edifica su casa sobre arena”. La explicación de tantos derrumbes está en el pecado original. En la manera diversa cómo el pecado original afectó al varón y a la mujer. Pero sobre todo en que, debido a las consecuencias del pecado original, no se pone en práctica la doctrina de Cristo sobre el matrimonio cristiano, sobre la castidad matrimonial, y no se logra vivir este sacramento como lo que en realidad es: un misterio grande, que figura la unión de Cristo con la Iglesia.

martes, 12 de octubre de 2010

Un libro para salvar el matrimonio

Un libro para salvar el matrimonio
Ha vendido ya más de seis millones de copias y ahora se publica en España


MADRID, domingo, 10 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- El auge de la conflictividad matrimonial dispara el número de divorcios. Pero antes de llegar a ese punto aún es posible reconducir las cosas. Un libro, "El desafío del amor", está mostrando en todo el mundo cómo es posible y ahora se publica en España.

Todo comenzó con la película "Fireproof" en 2008. Una cinta que por su presupuesto (apenas 500 mil dólares) y su trama (sobre el matrimonio) no debía estar llamada a la fama.

Y sin embargo más de un millón y medio de norteamericanos acudieron a verla, convirtiendo esta producción en un éxito inesperado para el cine independiente.

El protagonista de la película es un heroico bombero que está casado con la atractiva y eficaz relaciones públicas del hospital del condado. La realidad es que ni uno ni otro sienten ya lo que les unió en principio. Sin embargo, donde falta el sentimiento, aún se mantiene en pie la voluntad, al menos en la medida suficiente para que el marido acepte jugárselo todo a una última carta para reconquistar a su mujer: poner en práctica un libro que le regala su padre, "El desafío del amor".

Fueron tantas las peticiones de los espectadores que habían acudido a ver la película, que los guionistas de "Fireproof" se vieron obligados a editar ese libro, "un reto de cuarenta días que cambiará tu matrimonio".

El éxito no se hizo esperar. En Estados Unidos se vendieron en pocos meses más de cinco millones de ejemplares de "El desafío del amor"; en los países americanos de lengua española 375 mil, y en Brasil 180 mil.

Stephen y Alex Kendrick comienzan el libro con esta "advertencia": "Este viaje de cuarenta días no puede tomarse a la ligera".

"Es un cambio desafiante, a menudo difícil, pero también increbíblemente satisfactorio. Para aceptar este desafío, debemos tener plena conciencia de lo que representa y tomar una firme determinación".

"Si estás dispuestos a comprometerte día a día durante cuarenta días, los resultados podrían cambiar tu vida y tu matrimonio. Considéralo como un desafío de parte de quienes lo aceptaron antes que tú", concluyen los Kendrick.


Más información en http://www.libroslibres.com/



viernes, 27 de agosto de 2010

El lenguaje es discriminatorio: ¿y qué? - Juan Carlos Monedero

El lenguaje es discriminatorio: ¿y qué?
La cruz permanece mientras el mundo cambia
Juan Carlos Monedero


Discriminar es distinguir. Y confundir es lo contrario de distinguir

Por ende, no discriminar –como machaconamente se nos insiste– equivale a confundir. La bandera de la no discriminación es la bandera de la confusión.

Guste o no, es así. Sólo en una segunda acepción –tal como registra la Real Academia Española– discriminar significa “Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.”. Y esto sería discriminar injustamente; lo que especifica a la discriminación como reprobable es su injusticia. Hoy padecemos la deliberada hipertrofia de la segunda acepción de esta palabra, que ha desplazado su sentido propio y exacto.


El lenguaje es discriminatorio. Veamos por qué

En su formidable libro “La rebelión de la Nada”, Enrique Díaz Araujo desenmascara entre otros a Paulo Freire. Este ideólogo de la educación y agitador social proponía entre otras maravillas disminuir la cantidad de palabras generadoras: 15 en lugar de 80.

“¿Se dan cuenta?. Siempre se había pensado que la cultura consistía en aprender más cosas. Freire ha descubierto que su esencia está en aprender menos cosas. Ha invertido el signo de todas las civilizaciones que el mundo ha conocido.

La revolución copernicana producida por Freire y llamada ‘Revolución Cultural’ supone una simplificación magnífica: antes había que aprender no menos de 80 palabras generadoras; ahora con 15 basta. ¿Basta para qué?. ¡Ah, ese es otro asunto! Basta para ser un cuasi-semi-analfabeto” (1).

Si en la palabra yace la cosa, disminuir la cantidad de palabras es… ¿Hacer decrecer las cosas?. ¿Destruirlas?. ¿Modificarlas en su esencia?. Imposible.

Pero disminuir la cantidad de palabras equivale a impedir que la inteligencia vea, comprenda, entienda, aprenda, capte lo que las cosas son.


Cada palabra porta una llama. Cada una de ellas irradia una lux propia en nuestra natural oscuridad

Decir una palabra puede compararse con encender un fuego, lo cual ocurre primero en la mente y casi inmediatamente en nuestros labios; al ser pronunciada la palabra, comienzan a “aparecer” las cosas “que estaban ahí”, junto a nosotros, pero a oscuras: se las puede designar, señalar, nombrar. El nombre es arquetipo de la cosa, enseñó Platón. Cada palabra, distinta de otra, denota por lo mismo una cosa distinta de otra. La riqueza del lenguaje sigue a la riqueza del ser.


El lenguaje porta, lleva, carga, conduce el ser

Si lo anterior es cierto, no hay diferencia entre eliminar del uso común una palabra y apagar una luz, tal como lo difundió Paulo Freire. Por cada palabra arrancada de nuestra lengua, una luz menos. Y por cada luz apagada, algo real que desaparece de nuestra consideración. “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente”, afirmó Wittgenstein.

Cuidadosamente omitidos, existen términos que están cayendo en un intencional desuso. Esto ha quedado patente en la actual polémica en nuestro país respecto del “matrimonio” entre personas del mismo sexo. Pensemos por ejemplo en aquellas palabras que involucran de suyo una reprobación moral de la homosexualidad: «antinaturaleza», «contranaturaleza», «perversión», «desorden», etc. Incluso muchos que reprobaron y reprueban esta ley omitían la pronunciación de estos vocablos.

¿Resultado?: el olvido de la realidad o –por lo menos– la fragilidad de su arraigo en nuestras mentes. Las cosas siguen ahí, es cierto, pero nosotros no logramos ya pronunciarlas. Este flagelo se hace patente en la incapacidad para designar las cosas según sus diferencias, por un lado, y en la conocida impotencia de muchos para reprobar lo malo y ponderar lo bueno sólida y firmemente, debido a una carencia de la adjetivación.

Estamos siendo testigos de este empobrecimiento deliberado de nuestras inteligencias. Nuestro estómago se nutre bien, pero nuestra inteligencia está siendo subalimentada. Ya no abrevamos en lo esencial de las cosas –en aquello que las configura como sustancia– sino en sus accidentes. Más que pensamiento débil, actualmente padecemos el castigo del pensamiento anoréxico.


Ahora, pongámonos en los zapatos del ideólogo

Si yo quiero que la gente pierda la capacidad de distinguir lo normal de lo anormal, lo verdadero de lo falso, la naturaleza de la contranaturaleza, lo bueno de lo malo, la virtud del vicio; si yo quiero aniquilar estas diferencias –siéndome imposible hacerlo en la realidad misma–, lo más que puedo hacer es borrarlas de las mentes, a través de la constante omisión de las palabras que verdaderamente significan y nos llevan a las cosas.

Para ello, debo refundar el idioma. Reelaborarlo, según la idea de hombre que quiero construir.

Debo enterrar aquellas palabras cuya sola mención supone de suyo lo Absoluto. Sepultar los vocablos bien y mal, virtud y vicio, gracia y pecado, verdadero y falso, justo e injusto, etc. Todos ellos comportan un Principio que me niego a admitir: si juzgo algo y afirmo “esto es bueno” o “esto es verdadero”, ingreso inevitablemente en el terreno metafísico. Lo mismo se diga de la justicia y la virtud: la sola pronunciación de estas palabras me coloca en la incómoda atmósfera de las verdades perennes.

A lo sumo podré tolerar que se las mencionen siempre y cuando el tono, la atmósfera y las circunstancias que las rodean sean lo suficientemente frívolas como para que nadie sospeche que me he tomado el atrevimiento de hacer un juicio de carácter absoluto.

Por eso, debo criminalizar la Verdad. Que Ella sea demonizada, que su sola mención mueva a la indignación, a la crispación, al escándalo. Que pronunciarla sea un delito.

Enterradas estas palabras, debo conseguir que únicamente subsistan otras, las imprecisas. Aquellas que no suponen una inteligencia en contacto directo con la realidad –una inteligencia metafísica, con vocación para el ser, con apetito del ente, con deseo de admiración–, sino una inteligencia que puede rodear cómodamente las cosas sin penetrarlas jamás, que habite en sus accidentes sin tocar sus esencias. De ahí que todo deba ser juzgado en estos términos: conveniente/ inconveniente; popular/impopular; moderno/antiguo; moderado/intransigente; mayoritario/ minoritario; tolerante/fanático; constitucional/anticonstitucional.

¿Dónde está la trampa?. En que todos estos adjetivos pueden convenir indistintamente tanto a la verdad como al error.


Pero como ideólogo no puedo decir frontalmente que busco estos objetivos

¿Qué debo hacer?. Acusar a quienes defienden el Orden Natural de mantener este discurso de forma interesada. No atacar sus argumentos, sino su persona. A través de una constante repetición, mi objetivo es lograr que la gente se olvide de la realidad que está en juego detrás de las palabras.

Debo convencer a mi auditorio de que conozco las intenciones ocultas de mis adversarios, de que sé perfectamente que aunque verbalmente aduzcan motivaciones altruistas, en el fondo, por más que ellos lo nieguen, desean mantener el control, el poder, la dominación.

Debo lograr enlodar a priori su autoridad moral, para que la gente ni bien escuche su argumentación piense: “ellos dicen estas cosas como pretexto y justificación de alguna superioridad económica o bienestar material”.

En una palabra, ejercitando el discurso marxista, debo acusar a mis enemigos de intentar imponer una superestructura de dominación –en este caso, el Orden Natural– a través del lenguaje: “la palabra sigue siendo privilegio de los mismos grupos de poder”, dijo en La Nación Adriana Amado, el 28 de julio (2).

En efecto, ¿por qué creerles a los defensores “del orden natural”, si en el fondo –como afirma el cassette pro homosexualista– son unos mentirosos que buscan mantener sus cómodos privilegios económicos, sus autoritarias estructuras de poder?. Y si ellos negaran tales motivaciones, ¿puede esperarse que los mentirosos digan la verdad?.

“Si un hombre dice (por ejemplo) que los hombres conspiran contra él, no se le puede discutir más que diciendo que todos los hombres niegan ser conspiradores; que es exactamente lo que harían los conspiradores” (3).

He aquí la fabulosa petición de principio, punto de encuentro de víctimas y victimarios. Chesterton la calificaba de locura. Y por eso no proponía “discutirla” como una herejía, sino “quebrarla” como un encantamiento: “Curar a un hombre no es discutir con un filósofo, es arrojar un demonio”.

El activismo pro homosexual pretende embarrar la causa de la Verdad. Permanentemente lucubra hipótesis respecto a las intenciones personales de sus adversarios. Sus cuadros son especialistas en convertir en odiosas todas las cosas buenas: las enlodan mirándolas según su propia mediocridad.

La pequeñez más lacerante que padece esta ideología es no alcanzar a aceptar la posibilidad del desinterés, del altruismo y heroísmo, imitando la posición sartreana que no veía en el amor sino un disfraz del masoquismo o bien del sadomasoquismo.

Si Sartre sospecha del amor y busca mancharlo, los ideólogos actuales –con la misma pervertida mentalidad– convierten en odioso el Orden Natural, rociándolo con sus envenenadas palabras, a fin de impedir que los bienintencionados descubran la realidad de las cosas.

En algo tienen razón estos sofistas: el lenguaje discrimina. El lenguaje –el verdadero, el que ellos pretenden empobrecer y derrumbar– efectivamente discrimina. Distingue. Diferencia. Demarca. Separa. Divide. Y si su objetivo es confundir, un lenguaje que discrimina no les conviene.

Una manzana no es una pera. Matar en defensa propia no es asesinar. Cobrar un impuesto justo no es un robo. Y un matrimonio no es entre personas del mismo sexo.

Pero, ¿cómo desarticular la acusación según la cual nosotros consideramos a la homosexualidad como enfermedad, como antinaturaleza, movidos exclusivamente por turbulentos intereses económicos?. ¿Cómo probar que no estamos interesados en mantener ninguna estructura de poder al defender la Verdad?.


Se prueba observando una realidad

Hoy el poder lo tienen ellos. Por eso tuvieron el poder como para pedir en octubre del 2009 el relevo del Presidente de la Asamblea General de la ONU, Alí Abdussalam Treki, que se manifestó contrario a la promoción de su ideología (4); por eso tienen el poder para remover un video de “Youtube” donde podía verse cómo un sacerdote de 84 años era detenido por la policía mientras portaba una cruz, al mismo tiempo que los activistas “pro gay” incurrían en los comportamientos propios de los endemoniados, insultando y befando al Santo Padre y a la Iglesia, sin recibir la más mínima sanción (5); por eso cuentan con el apoyo incondicional del gigante informático IBM; por eso presionaron –y lo obtuvieron– a la Real Academia Española para cambiar los significados de su diccionario, puesto que los consideraban “anacrónicos y discriminatorios” (6).

Pues bien, así trabaja el activismo pro homosexualista: para derribar una supuesta superestructura de dominación, erige la propia.

Vivir en el seno de la contradicción no es sino tomar a la hipocresía como método. El colmo de ésta es acusar al adversario de lo que en los hechos uno mismo realiza.


En el principio era el Logos (Jn. 1,1)

La ideología pro homosexualista odia el Logos y lo combate. Como no puede vencerlo en sí mismo, lo vulnera en su imagen: el intelecto humano.

La guerra al logos participado es la continuación de la guerra al Logos Imparticipado. Nos están colonizando con palabras. Y no nos damos cuenta. Por eso el 22 de julio de 2010, al publicar en el Boletín Oficial la modificación del Código Civil a efectos de legalizar el “matrimonio” homosexual, Cristina Fernández de Kirchner afirmó: “no hemos promulgado una ley, hemos promulgado una construcción social”.

Pero los sofistas modernos tienen un punto débil. Terrible y mortal para ellos, si nos damos cuenta: su supremo interés por eliminar estas palabras nos indica cuál es el principal elemento a defender. Lo que más desean, eso es lo que nosotros debemos primero custodiar. Lo que ellos desean prohibir es exactamente lo que tenemos que hacer.


Donde está la solución, está el peligro

Ordinariamente vemos únicamente el peligro, la persecución, el odio furibundo de estos embaucadores; sin advertir que la virulencia con que ellos nos replican no es sino el disfraz de su propio temor a ser desenmascarados. Este peligro que nos acecha al mencionar las palabras que precisamente ellos desean omitir, no es sino el enrejado que recubre y protege la solución. Su debilidad.

Y si nosotros nos hacemos de la solución, ellos están perdidos.

¿Y cuál es?.


La solución es la palabra. La verdadera

Pronunciemos la palabra que juzga metafísicamente, con criterios absolutos: la palabra que no se apoya en construcciones históricas convencionales, ni en modas pasajeras. La palabra que refleja el ser, no su interpretación; la palabra que permanece, no la que evoluciona; la palabra que define, no la que halaga o confunde.

Dejemos de naufragar en los accidentes –objeto de la Sofística– y afirmemos lo esencial, la definición de las cosas, el numen, el arquetipo.

La solución última es la palabra en tanto vehículo de realidades metafísicas, por encima del cambio, independiente de los horizontes culturales, de los puntos de vista. Y esta palabra no puede ser sino el reflejo de la Palabra, Dios mismo. Por eso Ernest Hello ha dicho magníficamente:

“Afirmar es el acto inicial de la palabra. Todo verbo contiene el verbo ser. Toda palabra tiene a Dios por sostén. El que es, es el fundamento del discurso” (7).


La cruz permanece mientras el mundo cambia

En el crucifijo yace –aunque el laicismo en Europa pretenda retirarlo– el Crucificado, Logos Eterno y Verbo Increado del Padre: Nuestro Señor Jesucristo. Testigo Supremo de lo que no cambia en un mundo que cambia constantemente.





_______
Notas:
(1) Enrique Díaz Araujo. La Rebelión de la Nada o los ideólogos de la subversión cultural, Cruz y Fierro, Buenos Aires, 1984, págs. 202-203.
(3) Chesterton. Ortodoxia, Excelsa, Buenos Aires, 1943, págs. 26-27.
(7) Ernest Hello. Palabras de Dios. Reflexiones sobre algunos textos sagrados, Difusión, Buenos Aires, pág. 92.


Fuente: Catholic.net




viernes, 13 de agosto de 2010

Las escritoras católicas agradecen a la senadora Liliana Negre

Las escritoras católicas agradecen a la senadora Liliana Negre


Buenos Aires, 11 Ago. 10 (AICA).- La Asociación de Escritoras y Publicitas Católicas (ASESCA) visitó a la senadora nacional doctora Liliana Teresita Negre de Alonso, para entregarle una carta en la que la institución le expresa el reconocimiento de las escritoras católicas de la Argentina, por su compromiso en la causa de la defensa de la familia natural, dolorosamente avasallada por la llamada Ley del “Matrimonio Igualitario”, que suprime la condición heterosexual en quienes aspiran a casarse. La nota, con fecha 3 de agosto de 2010, lleva las firmas de María Marta Solveyra de Pinasco y Rita Barros Uriburu de Sverdlik, presidenta y vicepresidenta respectivamente de ASESCA.


El texto de la carta es el siguiente:

“Estimada senadora: La Asociación de Escritoras y Publicistas Católicas (ASESCA) se comunica con usted para hacerle llegar nuestro reconocimiento por su compromiso y entrega en la causa de la defensa de la familia natural, dolorosamente avasallada por la llamada Ley del Matrimonio Igualitario que suprime la condición heterosexual en quienes aspiran a casarse.

“Defender al Matrimonio, como institución de bien público, en sus características de heterosexualidad y monogamia, no es discriminar, sino preservarla de su desfiguración, cuyas consecuencias afectan al Bien Común. Es la heterosexualidad una condición excluyente para la preservación de la especie humana, no hay en esto una argucia argumentativa, sino reconocer aquello que la realidad confirma.

“Lo lamentable del caso es que la noche de la votación, la mayoría de los señores legisladores hizo oídos sordos a argumentos de peso científico y jurídico para ceder, en no pocos casos, a una desvergonzada presión política y mediática, que anuló la libre determinación de quienes tienen la responsabilidad de legislar, en base al principio jurídico de dar a cada cual lo que en justicia le corresponde.

“No bastaron las multitudinarias manifestaciones de la ciudadanía que, sin la necesidad de pagas denigrantes, se concentraron en plazas públicas de numerosas provincias para defender un estilo de vida basado en claros principios como la unión matrimonial entre hombre y mujer y el derecho de los niños a tener madre y padre.

“Se esgrimieron argumentos de toda índole para lograr arrancar del Derecho de Familia a las figuras de hombre y mujer, de madre y de padre y toda mención que aluda a una innegable condición sexual de la persona humana. Estas figuras dan identidad y especifican las relaciones humanas que, desde el seno familiar, ubican a la persona frente a sí misma y en el mundo. Pero no es la ideología la que regula las normas que rigen la conducta sexual, sino la naturaleza. Y es la naturaleza la que configura el único modelo de familia que beneficia al ser humano y a la sociedad y este es el basado en la unión matrimonial entre un varón y una mujer.

“Señora senadora, usted nos dio a todos una clase magistral de cómo deben desempeñarse quienes tienen la responsabilidad de legislar para toda la ciudadanía. Más allá del resultado de su gestión, puede estar satisfecha del deber cumplido. A nosotros, como sociedad, nos queda la obligación de rever por qué llegamos a esta situación. Deberemos plantearnos la necesidad de elegir candidatos valientes y con principios para que no se dobleguen ante la presión de intereses espurios, como lo acabamos de vivir.

“Sabiendo que cuenta con nuestra estima, reciba nuestros más cordiales saludos”.



viernes, 30 de julio de 2010

La adopción homosexual es riesgosa para los niños. Estudios

La adopción homosexual es riesgosa para los niños. Estudios


México D.F. (México), 29 Jul. 10 (AICA).- El Instituto Mexicano de Orientación Sexual advirtió que 31 estudios realizados en diversos países demuestran que las personas homosexuales presentan más conductas de riesgo que las heterosexuales, como consumo de drogas, violencia dentro de la pareja e intentos de suicidio, lo que configura 'un perfil de riesgo' en contra del bienestar de los niños adoptados.

Indicó que estos estudios científicos se realizaron en Brasil, Holanda, Noruega, Inglaterra, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Francia y Australia, y señalan que en comparación con los heterosexuales, los homosexuales "presentan mayores problemas como: intentos reales de suicidio, depresión y consumo de sustancias adictivas".

Además, "son más proclives a desarrollar conductas de riesgo en materia de enfermedades de transmisión sexual; y tienen una tendencia significativamente mayor a sufrir violencia en su vida de pareja en comparación con las personas heterosexuales".

Uno de estos estudios es "la encuesta nacional de los Estados Unidos sobre violencia en parejas: 'Extent, Nature, and Consequences of Intimate Partnerviolence. Research Report', realizada en el año 2000 y aplicada a una muestra nacional representativa de 14.216 casos".

La investigación señala "que las mujeres lesbianas dicen haber sido víctimas de violencia de parte de su pareja (una o varias) en 39.2% de los casos entrevistados, mientras las mujeres heterosexuales acusan 21.7%".

"En cuanto a los hombres homosexuales, 23.1% dicen haber sufrido violencia de parte de su pareja (una o varias), mientras los hombres heterosexuales sólo dicen haberla sufrido en 7.4% de los casos", añadió el instituto.

En cuanto al consumo de drogas, indicó que un estudio en los Estados Unidos sobre 9.888 personas, señaló que "los hombres homosexuales y las mujeres lesbianas informaron un consumo significativamente mayor de drogas como cocaína, heroína y marihuana (en un porcentaje de 110% o más) en comparación con las personas heterosexuales (Cochran, Ackerman y otros, 2004)".

Asimismo, en Holanda se realizó en 2006 un estudio sobre tendencias suicidas -"Suicidality and sexual orientation: differences between men and women in a general population-based sample from The Netherlands"-, que concluyó que el 40.2% de los hombres homosexuales entrevistados había contemplado el suicidio, mientras que entre los heterosexuales el porcentaje bajaba a 7.8%.

En el caso de las mujeres lesbianas, el 23.3% había pensado el suicidio, mientras que en las heterosexuales era del 12.3%.

Por ello, el Instituto Mexicano de Orientación Sexual expresó que sobre la posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan adoptar, "debe prevalecer el mandato de la Constitución Mexicana que en su artículo 4° exige la protección del bienestar superior de los niños y por lo tanto, se debe tomar en cuenta 'el factor de riesgo' en la conducta homosexual estudiada en naciones donde el tema fue debatido ampliamente".



miércoles, 28 de julio de 2010

Presentaron en Asunción un libro de un sacerdote argentino

Presentaron en Asunción un libro de un sacerdote argentino


Asunción (Paraguay), 27 Jul. 10 (AICA).- El libro "Amor, soberbia y humildad", del presbítero argentino Pedro José María Chiesa, fue presentado en esta ciudad, en un acto realizado en el auditorio de la embajada argentina.

Ese amplio auditorio, que lleva el nombre de Leopoldo Marechal, suele emplearse para variados actos culturales y proyecciones de películas y en esta ocasión reunió a unas 250 personas interesadas en el libro, que desde 2005 ha tenido siete ediciones.

El autor disertó sobre "Los frutos de la soberbia y la humildad en la amistad, el noviazgo y el matrimonio", con ejemplos y anécdotas, que mantuvieron el interés del público durante más de una hora. Fue presentado por el sacerdote paraguayo Federico Mernes y en el acto cantó el coro Voces del Alma, dirigido por el profesor José Arévalo. El coro, integrado por diez cantantes mujeres y cinco hombres, interpretó varias canciones; entre otras, una denominada "Hasta mi final", cuya letra dice "Hoy te demuestro cuánto te quiero amándote hasta mi final".

El presbítero Chiesa habló del amor incondicional, a pesar de las cosas que a uno no le gusten en el cónyuge o en los hijos; de fomentar los pequeños gestos que afianzan la intimidad, el diálogo, los recuerdos gratos compartidos en la familia. El amor se inspira, no se impone, dijo, y es ingenioso para buscar las oportunidades de encuentro, de conocer al otro tal como es.

En la presentación estuvieron periodistas y fotógrafos de los diarios asunceños La Nación y Última Hora. Y antes y después se formó una larga cola de personas que pidieron al autor que les dedicara el libro.

La venta de ejemplares se realizó a beneficio de la Asociación para la Promoción de la Mujer Artesana y Obrera.



viernes, 23 de julio de 2010

El MFC felicita y se solidariza con una senadora

El MFC felicita y se solidariza con una senadora


Buenos Aires, 22 Jul. 10 (AICA).- Pablo y Marcela Cavallero, presidentes nacionales del Movimiento Familiar Cristiano (MFC) en la Argentina, felicitaron a la senadora Liliana Negre de Alonso por su desempeño durante la preparación y la sesión del 14 de julio, en la que, consideraron, “presentó con claridad razones suficientes” para rechazar el proyecto de ley de pseudo matrimonio entre personas del mismo sexo, finalmente sancionado.

Asimismo le transmitieron el malestar y preocupación de esa institución “por los agravios de que fue objeto, indignos de quienes dicen ser defensores de la democracia, la libertad y la igualdad, pero que no respetan la diversidad ni saben vivir armónicamente en ella, sino que alientan la uniformidad y favorecen la confusión y la división”.

“Esperamos poder seguir luchando por el bien de la familia y de la sociedad de nuestra Patria”, subrayaron en un comunicado.



miércoles, 21 de julio de 2010

La ausencia de Dios en la sociedad - Luis Fernando Pérez Bustamante

La ausencia de Dios en la sociedad
Luis Fernando Pérez Bustamante


Dicen que no hay mal que por bien no venga. Y parece evidente, si hemos de atender a lo que está ocurriendo en Argentina, que ese dicho es certero. La jerarquía católica de la nación hermana sudamericana no tenía precisamente fama de ser especialmente combativa. Y según vemos por los comentarios en este portal de católicos argentinos, entre el clero de allá abundan más de lo deseable personajes de la talla de Nicolás Alessio.

El caso es que el debate y la aprobación final de la ley a favor del matrimonio homosexual ha servido de catalizador para la reacción de los obispos argentinos y, con ellos, de un buen número de fieles. Se han despertado de golpe de esa hibernación en la que estaban sumidos no se sabe muy bien por qué. En las últimas semanas hemos oído al cardenal Bergoglio decir cosas que parecía imposible que salieran de su pluma y de su boca. El arzobispo de Córdoba, Mons. Ñañez, decidió por fin retirar del sacerdocio a un señor que probablemente jamás debió de haber sido ordenado sacerdote, enviando así un mensaje claro al resto del clero “inquieto". Y el arzobispo de Mercedes-Luján, Mons. Radrizzani, acaba de poner el dedo en la llaga al escribir lo siguiente en una carta dirigida a sus fieles:

“Me duele mucho más, como creyente y como sacerdote, la ausencia de Dios en nuestra sociedad que esta ley, que también me duele no tanto en sí misma por lo que define, cuanto que por lo que sanciona hace que nuestra sociedad se aleje cada vez más de Dios”

Efectivamente, las leyes inicuas aprobadas por los parlamentos no dejan ser un síntoma de los males que aquejan a las sociedades que libremente eligen a sus representantes. Eso pasa en Argentina y en cualquier otra nación. Por ejemplo, cuando un país elige como presidente a un tipo que ha dicho que en la escuela quiere “más gimnasia y menos religión", o que asegura que no es cierto que la verdad nos haga libres, sino que es la libertad la que nos hace verdaderos, lo normal es que pase lo que ha pasado en España en los últimos seis años.

Los católicos se han adaptado a un sistema por el cual pueden contribuir a elegir al César de turno, pero con la particularidad de que olvidan que además de “dar al César lo que es del César", en ellos debe primar el “dar a Dios lo que es de Dios". Y el dar a Dios lo que es de Dios en una democracia implica el votar un César que no sea enemigo declarado de Dios. El católico que deposita su voto por candidatos que proponen públicamente una serie de valores claramente anticristianos comente, en mi opinión, un pecado que se asemeja mucho a la idolatría. No creo que sea más grave adorar a Baal que votar a quienes traen matrimonios homosexuales, más aborto, eutanasia, etc.

Dice Mons. Radrizzani que Dios está ausente de nuestra sociedad. Y tiene razón. Pero ¿cuánta culpa de esa desaparición tenemos los propios cristianos?. Empezando por los obispos que, todavía no sé bien por qué, decidieron que la confesionalidad era una especie a extinguir y que la Iglesia debía renunciar, allá donde todavía lo fuera, a ser Madre y Maestra no sólo de los fieles de forma individual sino de naciones enteras; continuando por los seglares que, aun siendo católicos, pusieron y ponen por encima de su fe la fidelidad a unas siglas políticas o al ídolo de lo políticamente correcto, traicionando de esa manera su compromiso a obedecer a Dios antes que a los hombres; y finalizando por ese sector de la Iglesia que no sólo no se conforma con no defender en la arena pública los valores éticos y morales del catolicismo sino que se ha convertido en un instrumento más de los enemigos de Cristo y de la cruz, la verdad es que me parece evidente que los responsables de la ausencia de lo divino debemos buscarlos sobre todo entre los que afirmamos creer en el Señor.

Me parece absolutamente necesario que cambiemos el chip. O empezamos a ser de verdad luz del mundo y sal de la tierra, lo cual implica nuestra presencia real allá donde se deciden las leyes por las que se gobierna la sociedad de la que formamos parte, o seremos literalmente barridos del mapa, si es que no hemos sido barridos ya. Allá donde vivimos bajo un régimen democrático -incluso partitocrático- es absurdo que nos quejemos de que la legislación apuntala la cultura de la muerte si no somos capaces de hacernos presentes de verdad, y no sometidos al yugo de los partidos políticos, allá donde de verdad podemos impedir que nuestras naciones sigan desbocadas camino del abismo. Si nosotros no llevamos a Dios al ámbito de lo público, no pensemos que le van a llevar aquellos que no creen en Él y mucho menos aquellos que están contra Él.

Precisamente el cardenal Bagnasco acaba de decir que Italia necesita una nueva generación de católicos dedicados a la política. Bien, de acuerdo. Pero si van a hacer lo mismo que sus antecesores, mejor que se queden en casa. El político católico debe ser ante todo fiel a Cristo, al evangelio, al magisterio de la Iglesia. Y si no, que se quite el apellido de católico. Hacen más daño los malos católicos que los ateos y anticlericales de turno.

El día que yo vea a un diputado español defender en el parlamento la absoluta necesidad de que se tenga en cuenta a Dios a la hora de gobernar este país, pensaré que algo habrá cambiado. Mientras tanto, por más cartas pastorales impecables que escriban los obispos -por ejemplo, la de los aragoneses sobre el aborto-, por más lamentos de plañideras que oigamos desde el seno de la comunión eclesial, todo seguirá igual o peor. O devolvemos nosotros a Dios al lugar del que no debió salir o tendremos que asumir las consecuencias que toda nación sufre cuando abandona a Dios y se pone en su contra. Todo lo demás, señores míos, es vanidad de vanidades, que diría el Qohelet.






Mons. Radrizzani: “Lo aprobado es el reflejo del ateísmo práctico”

Mons. Radrizzani: “Lo aprobado es el reflejo del ateísmo práctico”


Mercedes (Buenos Aires), 20 Jul. 10 (AICA).- El arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Agustín Radrizzani, consideró que se vive un momento de “angustia y desorientación” a raíz de la sanción de la ley para permitir un pseudo matrimonio entre personas del mismo sexo, por lo que envió una carta con reflexiones sobre el tema a la comunidad arquidiocesana.

“Lo aprobado por los Legisladores es reflejo de este ateísmo práctico en el cual estamos sumergidos y del cual ni nosotros podemos librarnos totalmente. Ciertamente, hubo presiones muy fuertes para lograr la aprobación de algo que por estar contra la naturaleza, está en última instancia, contra el plan de Dios”, aseveró.

El prelado reconoció que “me duele como creyente y como sacerdote, mucho más la ausencia de Dios en nuestra sociedad que esta ley, que también me duele no tanto en sí misma por lo que define cuanto que por lo que sanciona hace que nuestra sociedad se aleje cada vez más de Dios”, aunque reiteró su convencimiento de que “debemos amar a todas las personas y mucho más a los que están en una situación especial o de marginalidad pero no por ello podemos ocultar la verdad de la cual no somos dueños sino simples servidores”.

“Una de las obras más destructivas de la comunión es la división y este tema nos ha divido como país. Nosotros queremos amar a todos y ahora debemos hacerlo con esta ley fruto de una sociedad que vive como si Dios no existiera”, insistió.

Monseñor Radrizzani estimó que el gran desafío del momento actual y del futuro será “pedir a Dios la gracia de amar a todos sin excluir a nadie”, “con la ayuda de Dios vivir nosotros coherentemente el Evangelio de Jesús”, “formar a nuestros niños y jóvenes en la opción definitiva por Jesucristo con todas sus consecuencias”, y “formar comunidades donde la ley fundamental sea conocer, amar, hacer conocer y amar a Jesús y su Evangelio”.

“Cuanto más avancen los principios que ignoran a Dios como el uso de la droga, el aborto o la eutanasia, tanto más debemos empeñarnos en los cuatro puntos sugeridos para que el día de mañana cuando estos niños sean legisladores no se dejen presionar en sus conciencias por ningún tipo de poder y sepan ordenar nuestra Nación para una sana convivencia a la luz de la fe y respetando a la naturaleza que Dios nos ha dado. Así hasta que Dios sea todo en todos sabiendo, como dicen los Hechos de los Apóstoles, que hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”, concluyó.



viernes, 16 de julio de 2010

Senado contra Argentina: Aprueba "matrimonio" homosexual

Senado contra Argentina: Aprueba "matrimonio" homosexual


BUENOS AIRES, 15 Jul. 10 (ACI).- El Senado de la Nación de Argentina aprobó esta madrugada el proyecto de ley para modificar el Código Civil para permitir el mal llamado "matrimonio" homosexual, tras una sesión de más de 14 horas y fuertes discursos tanto a favor como en contra de la iniciativa con sanción de Diputados. Con esta decisión Argentina se convierte en el primer país en legalizar este tipo de unión en América Latina.

Según indica la agencia AICA, pasadas las 4:00 a.m. la votación marcó 33 votos a favor y 27 en contra. Previamente se votó el dictamen de mayoría, que propiciaba el rechazo a la norma, que logró 32 votos negativos y 30 positivos, dando lugar al dictamen de minoría.

En ambos casos se abstuvieron los senadores María José Bongiorno (FPV - Río Negro); Fabio Biancalari (Frente Justicialista - Chaco); y Graciela Di Perna (Frente por la Integración - Chubut).

Por su parte, los senadores Carlos Reutemann, Adolfo Rodríguez Saá y Juan Carlos Romero, del Peronismo Federal (sic!... no eran la "oposición"), se retiraron del Senado entre ambas votaciones.

A favor del proyecto votaron Nancy Parrilli (FpV-Neuquén), Eric Calcagno (FpV-Buenos Aires), Eugenio Artaza (UCR-Corrientes), Marcelo Guinle (FpV-Chubut), Miguel Pichetto (FpV-Río Negro), Marcelo Fuentes (FpV-Neuquén), María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica-Capital), Ada Maza (FpV-La Rioja), Alfredo Martínez (UCR-Santa Cruz), Liliana Fellner (FpV-Jujuy), Gerardo Morales (UCR-Jujuy), Daniel Filmus (FpV-Capital), Eduardo Torres (FpV-Misiones), Luis Juez (Frente Cívico-Córdoba), Rubén Giustiniani (Socialista-Santa Fe), Norma Morandini (Frente Cívico-Córdoba), Samuel Cabanchik (ProBaFe-Capital), Pedro Guastavino (FpV-Entre Ríos), Beatriz Rojkés (FpV-Tucumán), José Martínez (Bloque Tierra del Fuego), María Rosa Díaz (Bloque Tierra del Fuego), Ernesto Sanz (UCR-Mendoza), Nicolás Fernández (FpV-Santa Cruz), Blanca Osuna (FpV-Entre Ríos), Elena Corregido (FpV-Chaco), Roxana Latorre (PJ-Santa Fe), Teresita Quintela (FpV-La Rioja), José Pampuro (FpV-Buenos Aires), Jorge Ban! icevich (FpV-Santa Cruz), Ana María Corradi (FpV-Santiago del Estero), Lucía Corpacci (FpV-Catamarca), Oscar Castillo (Frente Cívico-Catamarca), Mario Colazo (FpV-Tierra del Fuego).

En contra lo hicieron Agustín Pérez Alsina (Renovador-Salta), José Roldán (UCR-Corrientes), Mario Cimadevilla (UCR-Chubut), Pablo Verani (UCR-Río Negro), José Cano (UCR-Tucumán), Adolfo Bermejo (FpV-Mendoza), Roy Nikkisch (UCR-Chaco), César Gioja (FpV-San Juan), Sonia Escudero (PJ-Salta), Blanca Monllau (Frente Cívico-Catamarca), Guillermo Jenefes (FpV-Jujuy), Hilda González de Duhalde (PJ-Buenos Aires), Luis Naidenoff (UCR-Formosa), Arturo Vera (UCR-Entre Ríos), Liliana Negre (PJ-San Luis), Josefina Meabe (Liberal-Corrientes), Adriana Bortolozzi (FpV-Fomosa), Roberto Basualdo (PJ-San Juan), Ramón Mestre (UCR-Córdoba), Carlos Verna (PJ-La Pampa), María Higonet (PJ-La Pampa), Laura Montero (UCR-Mendoza), Horacio Lores (MPN-Neuquén), Luis Viana (FpV-Misiones), Daniel Pérsico (FpV-San Luis), José Mayans (FpV-Formosa) y Juan Carlos Marino (UCR-La Pampa).

Los ausentes en la votación fueron nueve: Marina Riofrío (FpV-San Juan), Ada Itúrrez (FpV-Santiago del Estero), Carlos Menem (PJ-La Rioja), Sergio Mansilla (FpV-Tucumán), Emilio Rached (UCR-Santiago del Estero), Elida Vigo (FpV-Misiones), Carlos Reutemann (PJ-Santa Fe), Adolfo Rodríguez Saá (PJ-San Luis) y Juan Carlos Romero (PJ-Salta).

Los senadores aprobaron este controvertido proyecto pese al mayoritario apoyo que mostró en incontables oportunidades el pueblo argentino a favor del verdadero matrimonio entre un hombre y una mujer, las innumerables ocasiones en que los obispos explicaron la naturaleza auténtica de la institución matrimonial, y luego de la multitudinaria manifestación que congregó a más de 200 mil personas frente al Congreso el pasado 13 de julio.



miércoles, 14 de julio de 2010

Manifiesto por el Matrimonio y el derecho prioritario de los Niños

Manifiesto por el Matrimonio y el derecho prioritario de los Niños


Manifiesto conjunto de la Iglesia católica y las Iglesias evangélicas, leído durante la manifestación por la Vida y la Familia, el 13 de julio de 2010 frente al Congreso de la Nación


Hoy estamos reunidos en esta Plaza del Congreso para manifestar ante todo el país nuestra convicción y nuestro reclamo.

Nuestra convicción que el matrimonio es una institución esencial para nuestra sociedad, que constituye la estructura básica sobre la que ésta se constituye. Por lo tanto, es responsabilidad fundamental de nuestros representantes políticos protegerla e impulsarla; preservarla legalmente tal como es, la unión entre una mujer y un hombre en orden a la ayuda mutua, a la procreación, a la realización y felicidad de los que lo componen, al goce de la vida en su plenitud y la educación de los hijos.

Queremos reclamar que el sentido común vuelva a estar en el debate sobre el matrimonio y reafirmar que el llamar a las cosas por su nombre no es discriminar sino distinguir realidades diferentes.

Somos seres sexuados, genéticamente determinados como mujeres y varones y biológicamente para procrearnos necesitamos de la unión de un gameto masculino y uno femenino. Ningún movimiento cultural puede desconocer esta verdad esencial.

Desde esta evidencia de diferencia y complementariedad, es natural llamar al “varón”, varón y a la “mujer”, mujer y no resulta discriminatorio que las mujeres tengan beneficios sociales y laborales por el embarazo y los hombres no. También corresponde decir que la institución matrimonial está fundada en la unión entre varón y mujer, (como lo señala toda la legislación nacional preexistente) y que las uniones homosexuales son diferentes en su constitución y por lo tanto no son matrimonio.

Reclamamos el derecho prioritario de las niñas y niños a tener mamá y papá. La diferencia sexual de los progenitores no es una cuestión arbitraria de la ley. En ella se posa nada menos que la estructura psíquica de los chicos; la aceptación del padre, la separación de la madre y en consecuencia la posibilidad de entender al otro.

Nos duelen los miles de chicos sin familia en nuestra Patria, por esos reclamamos que el Estado encare el verdadero problema de la adopción en la Argentina y que por lo tanto facilite y acelere responsablemente los procesos de adopción para que los miles de chicos abandonados y los miles de matrimonios que desean darles una familia con amor no tengan que sufrir años de espera y calvario burocrático que los llevan a la desesperación.

Un maravilloso proceso de diálogo democrático sobre el tema se ha producido en todo el país en el último mes .Por ello queremos agradecer a la Comisión de Legislación General del Senado y a su presidenta, la senadora Liliana Negre de Alonso, por haber federalizado la discusión y llevado a la Comisión a escuchar las voces de los ciudadanos de las provincias.

En todas, sin excepción, se han manifestado en las calles, en forma pacífica y positiva, miles de compatriotas a favor del matrimonio tal como es entre varón y mujer y por el derecho de los chicos argentinos a tener mamá y papá.

También cientos de expertos han explicado en las Audiencias los sustentos científicos, filosóficos, psicológicos y jurídicos que sustentan lo que decimos.

El mismo fenómeno se ha dado en muchas otras provincias donde no hubo tiempo de realizarlas pero donde igual salieron a la calle y generaron centenares de actos y foros de discusión.

El resultado ha sido abrumador a favor de preservar la institución matrimonial

Por ello reclamamos a nuestros senadores que respeten el deseo de sus pueblos claramente expresado y confiamos en la responsabilidad de los representantes de las provincias en el Parlamento.

Pero esta confianza de los ciudadanos debe ser responsable y comprometida con la defensa de valores esenciales para nuestra Nación como son:

-La protección y promoción del Matrimonio entre una mujer y un hombre en orden a la ayuda mutua y a la procreación y educación de los hijos.

-La dignidad y cuidado de la Vida Humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.

-La Inclusión social de todos los habitantes de nuestra querida Patria y la erradicación de la pobreza.

- y La Educación y el Trabajo digno para todos.

Debemos darnos cuenta de la importancia de la Participación Ciudadana.

Debemos dejar de ser simples habitantes para ser Ciudadanos comprometidos con lo público.

Debemos dejar de tener una democracia simplemente delegativa, donde votamos cada dos años y luego algunos quieren promulgar leyes pésimas sin consultarnos y sin importarles el daño que hacen a los valores básicos de nuestra Patria.

Debemos tener una democracia participativa, donde nuestra opinión esté presente siempre en el tratamiento de temas cruciales como es éste.

Esto último es lo que ha sucedido en el último mes; se ha hecho oír la “mayoría silenciosa”. Esta voz debe ser escuchada y respetada por nuestros representantes políticos.

Por ello y para evitar que nuestra democracia sea degradada es que rechazamos el apriete, las chicanas, las presiones violentando las conciencias de muchos senadores que han ejercido algunos sectores del oficialismo. También denunciamos públicamente el viaje a China de varios Senadores impulsado por el gobierno con el sólo fin de ausentarlos de la sesión de mañana.

Reclamamos la presencia mañana de todos los Senadores para que cumplan con su responsabilidad de representar a los ciudadanos de sus provincias y votar en consecuencia.

Hemos demostrado la dignidad del pueblo argentino; hemos demostrado que no aceptamos estar anestesiados por poder acceder a productos de consumo en 50 cuotas. También nos movilizan los valores esenciales de nuestra sociedad y el hartazgo por el uso político que quieren hacer de ellos y por la búsqueda del conflicto permanente.

Nuestros gobernantes deben favorecer la paz social y no fomentar la crispación y la desunión.

Así, expresando el pedido de cientos de miles de ciudadanos de todo el país es que hoy iniciamos una campaña nacional por la participación ciudadana y el compromiso cívico y social

En ella decimos que:

"Apoyaremos con nuestro voto a aquellos políticos que protejan el matrimonio entre varón y mujer y rechacen el proyecto de ley de matrimonio de personas del mismo sexo y trabajaremos para que la mayor cantidad de ciudadanos de todas las provincias también lo haga” y “No votaremos más a aquellos políticos que voten por el matrimonio homosexual o se abstengan o se ausenten de la votación y trabajaremos para que la mayor cantidad de ciudadanos de todas las provincias también lo haga".

Lo mismo haremos con aquellos que no defiendan la vida humana o que hagan clientelismo con nuestros hermanos pobres.

Todo lo haremos en forma pacífica pero firme, sin faltar el respeto pero sin callarnos nada, para fortalecer la democracia que tanto amamos.

Hemos hecho oír nuestra voz, que no se silencie más, para que nuestros políticos no puedan dejar de oírla.

Hagámoslo por nuestra Fe, por nuestra dignidad; hagámoslo por el futuro de nuestros hijos y de todos los chicos de nuestra Patria.

¡Viva Argentina!



Gastón Bruno, en representación de ACIERA y FECEP
Justo Carbajales, en representación del DEPLAI





martes, 13 de julio de 2010

Mons. Sarlinga: El matrimonio natural no admite alternativas

Mons. Sarlinga: El matrimonio natural no admite alternativas


Campana (Buenos Aires), 12 Jul. 10 (AICA).- “La Iglesia no puede dejar de anunciar que el matrimonio y la familia son insustituibles y no admiten otras alternativas”, sostiene el obispo de Zárate-Campana, monseñor Oscar Domingo Sarlinga, en una carta pastoral que en ocasión del 9 de julio envió a los fieles de la diócesis.

“No podemos perder de vista -añade- el promover este bien tan precioso [la familia], tan necesario e indispensable, patrimonio de la humanidad entera”, y recuerda las palabras del papa Benedicto XVI cuando decía que “los pueblos, para dar un rostro verdaderamente humano a la sociedad, no pueden ignorar el bien precioso de la familia, fundada sobre el matrimonio”.

Luego, teniendo en cuenta que de la diócesis de Zárate-Campana participará un notable número de laicos en respuesta a la convocatoria del Departamento de Laicos (DEPLAI) para la manifestación de mañana frente al Congreso, monseñor Sarlinga se dirige a “esa numerosa feligresía” con una serie de reflexiones “respecto del matrimonio entre un hombre y una mujer, en amorosa comunión de vida y amor y apertura a la generación de los hijos y su educación”.

“Es para mí -asegura- un deber de conciencia, como Pastor de la Iglesia, el expresar una vez más a la numerosa feligresía, a través de estas líneas, que lo que ha de movernos en nuestro generoso y esperanzado SÍ al matrimonio y a la familia es nuestro sentido de fe cristiana, y también el sentido de la ley natural, que hace que la inclinación al matrimonio y la familia se encuentre ya en la naturaleza humana, de la misma manera que la inclinación natural a la verdad y al conocimiento, a la sociabilidad o la inclinación hacia lo trascendente o Dios”, y aclara que respecto de la ley natural, la ley positiva tiene un valor pedagógico.

Asimismo, respecto de la concentración y reclamo del martes 13 frente al Congreso de la Nación, donde se proclamará el apoyo público a la familia y al matrimonio de un hombre y una mujer y al reclamo por “un papá y una mamá” para los niños, el obispo reitera que “esto es preciso hacerlo con convicción, con paz, con respeto, con ejercicio de los derechos de las libertades cívicas y la libertad religiosa, y sobre todo con un compromiso creciente a vivir los valores y las virtudes de ese gran don para la humanidad que es la familia”.

Monseñor Sarlinga recuerda que en otras ocasiones, al dirigirse a los fieles católicos de esta diócesis, “clamaba por el sentido del matrimonio formado por un varón y una mujer, constitutivo de la familia, institución indispensable y santuario de humanidad donde puede realizarse la civilización del amor” y ahora reitera que “la familia, primero en sentido humano y natural, y como familia cristiana, es un bien precioso para la humanidad toda, tal como a ella se refiere el Concilio Vaticano II, y que en nuestra sociedad actual tenemos el deber, en conciencia, de buscar la verdad, y de ofrecer nuestro servicio, preocupándonos por los destinos del matrimonio formado por un varón y una mujer, y la familia”.

Luego el prelado de Zárate-Campana insiste en que se debe concurrir a “manifestar una visión de las cosas con convicción, con respeto, con paz, y también en el ejercicio de la libertad religiosa, la cual, como no podría ser de otra manera, de ningún modo busca crear exclusión, o ponerse en contraste con una laicidad positiva y abierta, la cual conlleva un compartido sentido de responsabilidad, también en lo atinente a las leyes que nos rigen”.

Este es el espíritu que debe animarnos, la responsabilidad compartida también nos lleva a expresar nuestra voz, no se trata de condenar a nadie, ni mucho menos de despreciar a determinadas personas, ni de menoscabar derechos: “Amar a todos sin excluir a nadie”, con el valor positivo del Amor y el sentido de la rectitud de las instituciones.

Por todo eso, concluye monseñor Sarlinga, “no podemos perder de vista el promover este bien tan precioso, tan necesario e indispensable, patrimonio de la humanidad entera, que, como decía el Papa, los pueblos, para dar un rostro verdaderamente humano a la sociedad, no pueden ignorar el bien precioso de la familia, fundada sobre el matrimonio, fundamento de la familia, patrimonio y bien común de toda la humanidad. Así pues, la Iglesia no puede dejar de anunciar que, de acuerdo con los planes de Dios, el matrimonio y la familia son insustituibles y no admiten otras alternativas”.



lunes, 12 de julio de 2010

Diócesis de Argentina apoyan marcha pro matrimonio y familia del 13 de julio

Diócesis de Argentina apoyan marcha pro matrimonio y familia del 13 de julio


BUENOS AIRES, 08 Jul. 10 (ACI).- Las diócesis del país adhieren con una serie de actos, oraciones, recolección de firmas al manifiesto por la vida y la familia, y otros gestos a la marcha del 13 de julio, a las 6:30 p.m. (hora local) al Congreso, convocada por organizaciones religiosas, católicas y de otros credos, en víspera del tratamiento en el Senado de la Nación de los proyectos de unión civil y de reforma al Código Civil para permitir el "matrimonio" entre personas del mismo sexo.

En Córdoba, ese mismo día, a las 6:30 p.m, se realizará la marcha por la familia y el matrimonio entre varón y mujer desde la intersección de la avenida Vélez Sarsfield con Deán Funes hasta la Plaza Vélez Sarsfield. "Vení con toda tu familia. Argentina se puso de pie por la defensa de la familia y la vida. Mendoza, San Juan, Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires, Jujuy y cientos de ciudades han levantado su voz. Sumate a esta iniciativa", dicen en la convocatoria.

En Salta, el Instituto de la Familia y la Vida “Juan Pablo II”, de la Universidad Católica de Salta, convoca a todas las personas que quieran manifestar su desacuerdo con la aprobación de esta ley a una concentración prevista para el 13 de julio, a las 19.30, frente a la Legislatura provincial. Desde allí se hará una marcha hasta el Cabildo, donde se realizará una oración ecuménica e interreligiosa, se leerá un petitorio a los senadores nacionales y se entonarán las estrofas del Himno Nacional Argentino, para terminar con un acto artístico.

En Corrientes, los pastores de las iglesias evangélicas y de la Iglesia Adventista, y representantes de varios organismos de la arquidiócesis –junto con el Arzobispo de Corrientes, Mons. Andrés Stanovnik–, convocaron a la "Marcha por el matrimonio entre varón y mujer", por realizarse el martes 13 de julio, a las 5:30 p.m, en la Plaza Cabral. La concentración partirá desde allí hacia la Plaza Juan de Vera, donde finalizará con cantos, alabanzas y oraciones, que pondrán de manifiesto el valor del matrimonio y la familia, y el rechazo a la ley del mal llamado matrimonio entre personas del mismo sexo. Además, decidieron unirse ese mismo día a la vigilia de oración y ayuno que se realizará en las comunidades católicas en todo el país.

En Rosario, la Pastoral Social de la arquidiócesis de Rosario, en comunión con Red Familia Rosario, Familias Argentinas, Argentina por los Chicos y las demás instituciones laicales arquidiocesanas convocaron para el próximo 9 de julio a las 16 a la Plaza Pringles, para "en razón del designio de Dios, los principios de la ley natural y del ordenamiento público de la sociedad argentina”, expresar que "la unión de personas del mismo sexo carece de los elementos biológicos y antropológicos propios del matrimonio y de la familia al carecer de la dimensión conyugal y la apertura a la transmisión de la vida".

En San Juan, la Iglesia en San Juan está convocando, vía correo electrónico, a manifestarse en defensa de la familia el próximo 9 de julio. "No podemos quedarnos a esperar. Lo que hicimos el 25 (de junio) en San Juan fue hermoso, pero no alcanza. Se ha decidido acompañar la iniciativa de luchar en silencio a favor de la familia este 9 de julio, asistiendo al evento patrio de color naranja usado en la última manifestación y tomado como color nacional para la defensa de la familia", dicen en el mensaje.

En San Carlos de Bariloche, la diócesis recolectará hasta mañana firmas en adhesión a la declaración ciudadana por la vida y la familia. Hará también un acto ciudadano el martes 13 de julio, a las 6:30 p.m., con marcha por la calle Mitre hasta el Centro Cívico. Además, convocó a una fuerte y profunda campaña de oración y súplica por estas intenciones. Con este objetivo, en la catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi, habrá una jornada de oración ese mismo día. En tanto, durante el fin de semana se instalará en la calle Mitre una mesa con carteles y volantes para escuchar a la gente e informar.

En Goya, el obispo de Goya, Mons. Ricardo Oscar Faifer, invitó especialmente a la feligresía, a una hora de oración ante el Santísimo Sacramento y luego la misa, que se desarrollará el martes 13 de julio a las 18, en la catedral Nuestra Señora del Rosario, en adhesión a la gran convocatoria nacional que efectúa el DEPLAI (Departamentos de Laicos) de la Conferencia Episcopal Argentina.

En Santiago del Estero: "Queremos marchar con respeto, pero a viva voz", explican los organizadores –católicos y evangélicos- de la marcha por la familia que se realizará el 13 de julio, a las 8:00 p.m., en la Plaza Libertad, de Santiago del Estero, manifestación que está sumando adhesiones y se prevé será multitudinaria.

En San Isidro, la Junta Regional de Educación Católica del obispado de San Isidro convocó a las comunidades educativas a movilizarse y concentrarse frente al Congreso de la Nación a favor del matrimonio entre hombre y mujer, el próximo 13 de julio a las 18.30, con el lema "Queremos mamá y papá para nuestros hijos".

En San Miguel, el Equipo de Pastoral Familiar de la diócesis de San Miguel pidió rezar el Rosario por estas mismas intenciones, realizar jornadas de adoración al Santísimo Sacramento, realizar actividades en las parroquias para reforzar los valores positivos del matrimonio y la familia, e invitar a los fieles a rezar junto a sus familias por estas intenciones. Y sobre todo invita a participar de la marcha por realizarse el 13 de julio, a las 6:30 p.m. frente al Congreso de la Nación.



miércoles, 7 de julio de 2010

Entregaron más de seiscientas mil firmas en defensa del matrimonio

Entregaron más de seiscientas mil firmas en defensa del matrimonio


Buenos Aires, 6 Jul. 10 (AICA).- En un acto realizado ayer por la tarde en el salón Arturo Illia del Congreso de la Nación, se hizo entrega de 635.000 firmas en defensa de la familia y del matrimonio entre varón y mujer.

La senadora Liliana Negre de Alonso, presidenta de la Comisión de Legislación General del Senado, recibió a los representantes de distintas instituciones que le entregaron 524.000 firmas y una declaración a la que adhirieron más de 400 organizaciones.

Los oradores fueron Mariano D’Onofrio, Inés Franck y Bernardita Bordón, representantes del grupo Familias Argentinas; Gastón Bruno, vicepresidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), y Nicolás Perkins, representante de Argentinos por los Chicos. Los cinco disertantes remarcaron que las firmas entregadas representan la voluntad popular y que el Senado de la Nación no puede desconocerla.


La familia es la base de nuestra sociedad

D’Onofrio aseguró que la familia “es la base de nuestra sociedad, y eso debe reflejarse en las leyes”. Inés Frank agregó que “la opinión de una gran parte del pueblo argentino es contraria a que le modifiquen las bases en las que cree”. Bernardita Bordón, también en representación de las familias argentinas autoconvocados, argumentó que las firmas señalan “los intereses de las familias argentinas” y particularmente, representan “a los jóvenes que creen en la patria y en la familia”. Además, recordó que la marcha del 13 de julio es una oportunidad para hacerse oír e invitó a la ciudadanía a concurrir en defensa de la familia y de los niños.

Por su parte, Gastón Bruno declaró, con respecto al derecho de los chicos de tener papá y mamá, que es un “derecho superior” y que los ciudadanos adultos deben ser “garantes de ese derecho”.

Con respecto a la actitud de varios senadores, Nicolás Perkins se quejó de que a veces no escuchan “a los miles de argentinos que parecen inexistentes porque no aparecemos en los medios”. “Estoy convencido de que en las manifestaciones ocurridas en el interior del país se vio ‘la patria grande’ ”, y siguió: “En nombre de las 524.000 voluntades les pedimos a ustedes, señores Senadores, que asuman la voluntad de los cientos de miles de argentinos silenciosos”.


Plebiscito

Después de la disertación, la diputada Cynthia Hotton entregó 111.000 firmas adicionales, también en defensa del matrimonio entre varón y mujer, pero que además representan la voluntad de adhesión a la propuesta de realizar un plebiscito.

La senadora Negre de Alonso se comprometió ante la sala a hacer llegar a los demás senadores las firmas y el material recolectado en las marchas del interior del país, como fotos y videos, para que puedan verlo y evaluarlo antes del dictamen que emitirán esta tarde. Pero con respecto al plebiscito, aclaró que no es un tema que se vaya a tratar en esta oportunidad porque solo se tratarán los proyectos.


La “cruzada federal”

Finalmente pidió la palabra Guillermo Cartasso, de la Comisión Episcopal de Seguimiento Legislativo, quien advirtió que “si en un mes se ha recogido bastante más que medio millón de firmas, es indudable que estas firmas representan la voluntad popular, y que los senadores no deben legislar en contra del bien común”. Y expresó el deseo de “que no haya picardías por parte del oficialismo de alterar la composición de la Real Cámara de Senadores”.

Antes de acercarse a los periodistas para responder preguntas, la senadora Negre de Alonso aseguró que asumió el compromiso en lo que llamó la “cruzada federal” para “rendir cuentas ante el pueblo que nos ha votado”.


La marcha

En este marco, se ha convocado a una marcha al Congreso de la Nación para el 13 de julio a las 18 para reclamar a los legisladores que se respete el matrimonio entre varón y mujer y el derecho de los niños a criarse en una familia fundada a partir de esa unión, que a su vez es la célula constitutiva de la sociedad.



martes, 6 de julio de 2010

El matrimonio es la unión exclusiva de varón y mujer

El matrimonio es la unión exclusiva de varón y mujer


Buenos Aires, 5 Jul. 10 (AICA).- “El matrimonio es la unión fiel, exclusiva y duradera de varón y mujer, para la mutua realización y plenificación personal y para la transmisión de la vida humana. Esta unión responde a la condición sexuada del ser humano, varón y mujer”.

Estos simples pero rotundos conceptos forman parte de las declaraciones efectuadas por monseñor Antonio Marino, obispo auxiliar de La Plata, durante una entrevista con AICA.

Monseñor Marino preside la comisión “ad hoc” de la Conferencia Episcopal para el seguimiento de los proyectos legislativos, y tiene la misión de realizar una tarea aclaratoria ante los legisladores, tarea que está cumpliendo intensamente con relación al tratamiento legislativo del proyecto de ley sobre la legalización de la convivencia entre personas del mismo sexo a la que se pretende llamar equívocamente matrimonio. Texto de la entrevista.

-Monseñor, en algunas publicaciones y en comentarios televisivos se dijo: ¿Qué daño te hace que dos hombres que se quieren se casen? Basta con que vos no hagas lo mismo, si eso no te convence. ¿Qué piensa usted acerca de esta posición?

-Preguntar qué daño hace la redefinición del matrimonio según la norma homosexual, es invertir la carga de la prueba. Para todos los ciudadanos, el que quiere acceder a un régimen especial de protección (p.ej. un subsidio o una sociedad determinada), tiene que explicar las razones por las cuales es beneficioso que el Estado se lo dé. El matrimonio es una sociedad privilegiada por el Estado por los fines sociales que cumple (asistencia recíproca, educación de los niños, transmisión de las tradiciones culturales, perpetuación de la especie). En realidad, corresponde a quienes solicitan la redefinición del matrimonio justificar que tienen las mismas características y por lo tanto pueden otorgar los mismos beneficios.

De todas formas, es conveniente saber que en los países en los que se redefinió el matrimonio según la norma homosexual, la institución matrimonial heterosexual se vio severamente perjudicada. La tasa de personas heterosexuales que contraen matrimonio descendió radicalmente. Y los homosexuales que contraen ese llamado “matrimonio” son apenas del 1,5% al 3% de la población homosexual total (aproximadamente el 0,5% de la sociedad, con cifras variables según el caso). Quiere decir que redefinir al matrimonio imponiéndole una definición homosexual causa daño a la institución heterosexual.

También causa daños a los hijos. El lugar para que un niño acceda a su derecho al desarrollo integral es el hogar conyugal estable y sano entre marido y mujer. A partir de la redefinición homosexual del matrimonio, se ha incrementado radicalmente la tasa de niños nacidos fuera del matrimonio. Los niños nacidos fuera del matrimonio se ven expuestos a mayor inestabilidad en las relaciones de sus padres, lo que les causa discapacidades psicológicas. Los niños crecidos sin alguna de las dos figuras materna o paterna, también tienen trastornos psicológicos. En síntesis, si el activismo homosexual tiene éxito en imponer la definición homosexual del matrimonio, también los niños se verán perjudicados.

-Se dice también que hay que respetar el derecho a la privacidad. El Estado no puede ingresar en el fuero privado de las personas, porque éste pertenece a Dios y a su conciencia. ¿Es esto así?

-Es verdad que el Estado no puede ingresar en el fuero privado de las conciencias de las personas. Tampoco puede ingresar en sus prácticas y elecciones sexuales. Pero esa privacidad ya se respeta ahora. Si ellos quieren, pueden unirse, relacionarse y convivir sin que el Estado intervenga.

Otra cosa muy distinta es pretender que el Estado redefina la institución heterosexual del matrimonio. Eso no es una pretensión de respeto a la privacidad, sino una invasión de la esfera pública y la imposición de su definición de matrimonio a las parejas heterosexuales. Es decir, que aquí no estamos discutiendo el derecho a la privacidad, sino la pretensión de publicidad de sus uniones.

-¿Qué piensa usted sobre la afirmación de que es discriminatorio negar el derecho a “casarse” a personas del mismo sexo?

-El derecho a casarse no es un derecho universal, sino que está constreñido a ciertas restricciones en beneficio de la finalidad de la institución matrimonial. Todas las personas (también las que practican la homosexualidad) tienen derecho a casarse. Pero tienen que cumplir con las formalidades de la institución, a saber: el matrimonio tiene que ser entre varón y mujer, no puede ser entre hermanos, hijos o padres, el consentimiento tiene que ser libre y prestado ante un agente público, etc. No se discrimina a los hijos porque no puedan casarse con su padre. Tampoco se discrimina a los homosexuales porque no puedan casarse entre sí.

-¿Por qué, entonces, a quienes no están de acuerdo con el llamado “matrimonio” de homosexuales se los tacha de intolerantes?

-A mí me parece que hay que aprender a convivir con la diferencia. Yo creo que las personas que practican la homosexualidad, por esa sola razón, están acostumbrados a respetar lo que es distinto. Pero los activistas, tal vez sean intolerantes: parece no pueden convivir con las instituciones de los heterosexuales y necesitan redefinirlas imponiendo la norma homosexual a los heterosexuales.

Habría que preguntar si los activistas son verdaderamente representativos de las personas que practican la homosexualidad. Porque sucede una cosa muy curiosa: una vez que se aprueba el matrimonio sólo del 3 al 5% de las personas que se reconocen homosexuales se casan. Eso quiere decir que los activistas no representa al amplísimo sector del 95 al 97% de la comunidad homosexual. Lo que significa que el dicho “matrimonio” no interesa a la casi totalidad de los homosexuales.

Entonces, tal vez sean los activistas y no las personas que practican la homosexualidad, los que no toleren convivir con las instituciones de los heterosexuales y buscan imponer su definición homosexual del matrimonio. No se entiende por qué no se puede respetar lo distinto.

-¿Cree usted que es inconstitucional aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo?

-Sí, y la Argentina podría incurrir en responsabilidad internacional. Los Tratados internacionales que integran la Constitución Nacional, siempre aplican los derechos humanos a las “personas”. En cambio, al referirse al matrimonio, los tratados internacionales constitucionalizados se refieren al “hombre y la mujer”. Luego, no sólo no existe un derecho humano vinculante respecto del derecho al matrimonio de personas del mismo sexo, sino que la Argentina podría violar el derecho constitucional si aprobara una norma de este tipo.

No hay ninguna legislación internacional de ningún tipo (ni recomendaciones, ni fallos) que ordenen redefinir el matrimonio imponiendo la norma homosexual a los heterosexuales. Sí hay recomendaciones de no discriminar a las personas por orientación sexual, pero éstas no incluyen la obligación de abolir el matrimonio heterosexual y redefinirlo, sino que son respetuosas de la diferencia.

-¿Porqué habla de “redefinición” del matrimonio, cuando en realidad simplemente se trata de ampliar la base de personas que pueden contraerlo?

-El matrimonio es la unión permanente y exclusiva entre un varón y una mujer. De él surgen los deberes de cohabitación, fidelidad y asistencia mutua. Estos valores del matrimonio entre personas heterosexuales no se verifican en las uniones homosexuales, que son sustancialmente distintas.

En las uniones homosexuales es muy difícil la exclusividad y la fidelidad. Las personas que se encuentran en uniones o “matrimonios” homosexuales, tienen hasta 8 parejas por año y hasta 500 en toda la vida, según diversos estudios. Son parejas abiertas, que no viven la exclusividad. Por eso, en caso de que se impusiera la norma homosexual, habría que suprimir el valor de exclusividad de los matrimonios en tanto que institución heterosexual.

En las uniones homosexuales no hay permanencia. La duración es aproximadamente y en promedio de 1,5 años a 3, según los distintos estudios. Esto las hace constitutivamente inestables. Por eso, si los activistas redefinieran la institución matrimonial, habría que suprimir la estabilidad, que tanto bien causa a los niños en su desarrollo.

Son más violentas. Las uniones de homosexuales son 30 veces más violentas que el matrimonio entre personas heterosexuales. Las personas que practican la homosexualidad padecen de más ansiedad, tienen más tendencia al suicidio, y consumen con más frecuencia estupefacientes. Esto las hace menos amigables a los niños y menos beneficiosas para el Estado.

-Otra de las exigencias de los activistas homosexuales es la de tener derecho de adoptar niños. ¿Es legítima esta exigencia?

-El Estado tiene interés en el matrimonio porque cumple fines reproductivos y educativos en virtud de sus notas especiales de estabilidad, funcionalidad y exclusión de la promiscuidad; en beneficio de un crecimiento óptimo de los niños. Es lógico que las uniones entre personas del mismo sexo, al no cumplir los mismos roles, no tengan los mismos beneficios del Estado.

Para el desarrollo pleno de su identidad relacional y psíquica el niño requiere un padre y una madre; no dos madres o dos padres. Para los niños es traumático crecer sin un padre y tiene efectos gravemente nocivos ya comprobados por muchos estudios concordantes. También es muy traumático crecer sin una madre.

Un niño no es un medio para que los adultos sean felices, es un fin en sí mismo. Si un niño necesita madre y padre, privarlo por egoísmo adultocéntrico es contrario a la primacía de los derechos de los niños por sobre los de los adultos.

Es verdad que hay estudios contradictorios sobre los efectos de la crianza entre personas del mismo sexo. Pero si hay estudios contradictorios, entonces es que no está claro. Y si no está claro, no se puede hacer experimentos sociales con los niños.

-El matrimonio es una construcción cultural y ha ido cambiando a lo largo de la historia e incluso algunas sociedades aceptan la poligamia. Los partidarios del proyecto de ley que se está debatiendo reclaman: ¿Por qué no aceptar ahora el cambio e incluir como “matrimonio” a las uniones homosexuales”?

-Sí, es una alternativa. También podemos empezar a llamar sillas a las mesas o puertas a las paredes. Pero la alternativa que proponen los activistas homosexuales parte de la base de no tolerar la diferencia. ¿Cuál es el problema de convivir con lo que es diferente?. Nadie impide a las constitutivamente distintas uniones entre personas del mismo sexo que sucedan. Cada uno puede privadamente obrar según su conciencia. Lo que no se puede, es abolir y aniquilar por intolerancia lo que es diferente.

Por otra parte, en la historia de las civilizaciones nunca se pretendió llamar matrimonio a las uniones de dos personas del mismo sexo.

-Si se define al matrimonio a partir de su finalidad procreativa, ¿pueden formar un matrimonio un varón y una mujer que no pueden tener hijos?

-Claro, mucha gente sostiene este punto. La finalidad procreativa del matrimonio supone la posibilidad física que tienen varón y mujer de copular procreativamente, no que de hecho dicho acto se practique. Hablar de la apertura a la transmisión de la vida del matrimonio es reconocer el dato que aporta la biología. Es obvio que las personas que se casan después de una determinada edad no pueden tener hijos, o que muchas parejas desearían tenerlos y no pueden, pero existe una analogía: la cópula que hipotéticamente (dadas las circunstancias) podría producir la filiación es posible entre ellos. En cambio, no es posible entre dos hombres y dos mujeres.

El acto de unión conyugal entre varón y mujer, de suyo, está abierto a la vida, aún cuando por alguna circunstancia la procreación no ocurra.

-En definitiva, ¿qué es el matrimonio? ¿Por qué el matrimonio es solo entre varón y mujer?

-El matrimonio es la unión fiel, exclusiva y duradera de varón y mujer, para la mutua realización y plenificación personal y para la transmisión de la vida humana. Esta unión responde a la condición sexuada del ser humano, varón y mujer. En tal distinción de los sexos encontramos una riqueza que nos habla del carácter relacional de toda persona, de que no somos seres cerrados en nosotros mismos sino abiertos al encuentro con el otro, que nos plenifica y se abre a la vida. Al querer redefinir el matrimonio, estamos borrando la riqueza de la diversidad sexual y su complementariedad. Le enseñamos a las futuras generaciones que la mujer o el varón son prescindibles para la familia.

Por eso, detrás de la afirmación de que el matrimonio es entre varón y mujer subyace un principio antropológico fundamental: la complementariedad entre lo masculino y femenino se expresa en esa institución que es el matrimonio, que expresa la mutua donación para toda la vida y que, por la garantía que ofrece esa mutua donación, es el ámbito propio y exclusivo para la unión sexual, que de suyo los une y está abierta a la vida.

-¿En qué se relaciona el matrimonio con la ley natural? ¿Por qué redefinir el matrimonio a partir de las uniones de homosexuales es contrario a la ley natural?

-La naturaleza del hombre es sexuada. De esa naturaleza surge una inclinación espontánea del hombre a unirse con una mujer y preservar de esa manera la especie humana. Los padres naturalmente tienden a cuidar a sus hijos y educarlos. De esta unión de hombre y mujer, perdurable y exclusiva para la óptima educación de los hijos, nace la institución natural del matrimonio. El matrimonio es de "ley natural", porque expresa una dimensión constitutiva de la naturaleza humana.

La tradición clásica del pensamiento llama "ley natural" a aquella norma de conducta que expresa esas inclinaciones espontáneas que surgen de la naturaleza humana. Esas leyes naturales están orientadas hacia el fin del hombre. Si el hombre vive según su naturaleza, se plenifica y es feliz. Si el hombre contraría su naturaleza, muchas veces sufre y se siente incompleto: o bien se deshumaniza o se sobrehumaniza (cuando sucede una renuncia en orden a ideales más altos).

La ley natural se refiere a bienes que no son disponibles por el legislador, porque la naturaleza humana escapa a la potestad del legislador. Por más que el legislador dijera que el ser humano es algo que no es (por ejemplo, cuadrúpedo); el hombre seguiría siendo lo que es (en el ejemplo, bípedo). El hombre es lo que es y la ley no puede desfigurar ese dato. Ni siquiera la totalidad de los legisladores pueden modificar la naturaleza del hombre.

De ahí que el matrimonio, constituyendo una institución natural regida por la ley natural en orden al fin del hombre y el bien común de la sociedad, sea indisponible para el legislador.



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