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martes, 24 de septiembre de 2013

Los Críticos del Revisionismo Histórico. Tomo III - Antonio Caponnetto

Los Críticos del Revisionismo Histórico
-Tomo III-
Antonio Caponnetto


El presente volumen viene a completar otros dos, ya publicados en años anteriores bajo el mismo título. Si los escritos previos analizaban principalmente a los críticos de la escuela revisionista procedentes del liberalismo o de las izquierdas, el actual trabajo discierne sobre todo las distintas argumentaciones y objeciones planteadas desde autores afines o próximos al revisionismo, en algunas de sus vertientes. Lo que no quiere decir que tales autores estén- en todos los casos- exentos de los influjos liberales o marxistas. Antes bien, lo contrario. De allí nuestra impugnación.

Mas por otro lado ha sucedido un fenómeno funestísimo, cual es el de la estatización de un neo y pseudo revisionismo, convertido en la nueva historia oficial, y acarreador -como aquella- de similares males ideológicos, políticos, culturales y morales. Salirle al cruce a este engendro paródico, es otro de los objetivos de las páginas aquí reunidas. Sin olvidarnos de probar, simétricamente, las falacias de quienes critican al revisionismo oficialista con razones insustanciales o contradictorias, rayanas casi siempre en posiciones tan abyectas como las que creen cuestionar.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Intervención de Mons. Aguer en el Sínodo de los Obispos: apuntó al corazón del problema evangelizador

Intervención de Mons. Aguer en el Sínodo de los Obispos: apuntó al corazón del problema evangelizador


El 7 de Octubre pasado fue abierto en Roma la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, dedicada a la Nueva Evangelización.

El Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, quien fue invitado directamente por el Papa Benedicto XVI, dedicó la intervención que hizo cada uno de los integrantes del Sínodo, a exponer uno de los problemas centrales que afectan a la Iglesia y que, de no ser corregido, esterilizará cualquier intento de evangelización por nuevo que sea.

Se recordará que en un post anterior (http://pagina-catolica.blogspot.com.ar/2012/10/a-50-anos-del-concilio-vaticano-ii.html), hemos escrito aquí:

"Por otro lado se ha producido la infiltración en las principales universidades católicas, de teorías heréticas que luego diseminan sus alumnos por el mundo entero con «chapa» romana. Ahí andan los Küng, los Torres Queiruga, los Grün, los Álvarez Valdés, etc. que conforman una lista tan interminable como vergonzante".

Mons. Aguer, haciendo gala de la sólida formación que tiene, ha dado en el clavo; pues si no se corrige el problema en la raíz, es decir en los seminarios, nada cambiará.

martes, 15 de marzo de 2011

La Edad del Papa Incómodo - Stefano Fontana

La Edad del Papa Incómodo
Stefano Fontana


Recojo en este libro, tres años de artículos publicados en el “loccidentale.it”, desde el 5 de junio del 2007 al 2 abril 2010, desde el secuestro del padre Giancarlo Bossi en Filipinas a las cuestiones de los padres pedófilos, pasando a través de Bush y Ratzinger, las persecuciones de los cristianos y los católicos democráticos, las parejas de hecho y los derechos humanos, la emergencia educativa y la píldora RU486, Prodi y la Caritas in Veritate, los teodem y los teocon, las contestaciones a la Sapiencia y la lista de Giuliano Ferrara, Hamas e Israel, Ratzinger en Ground Zero y en el College des Bernardins, la biopolítica y el cardenal Bagnasco, las elecciones políticas y aquellas regionales, las masacres de los cristianos y los proyectos culturales del cardenal Ruini, las ambigüedades de la ONU sobre los derechos humanos y las masacres de niños, las falsas seducciones del ecologismo y el Patio de los Gentiles, el referéndum sobre minaretes y la admisibilidad del burka, los anglicanos y los sacerdotes pedófilos. Tres años son bastante. Nos olvidamos rápidamente de las cosas. Releer puede ser útil.

Pero no es una relectura a la moda. No se concede mucho al estándar siempre difuso que quisiera el católico abierto y conocedor de todo aquello que sucede, porque el mundo es amado, de todas maneras. El mundo es amado, pero propiamente por esto también es reprobado. Hoy parece que los pecados más graves sean votar a Berlusconi, desperdiciar agua cuando nos lavamos los dientes, decir que la teoría evolucionista no explica todo, negar que el subdesarrollo sea sólo culpa de nuestros ricos, halar las orejas con sospecha cuando habla Veronesi en TV, no leer los libros de los Odifreddi y sobre todo permitirse cualquier crítica al comercio justo y solidario, el pacifismo del arco iris y a la disminución de Serge Latouche.

Nada de eso en las páginas de este libro. Yo soy un católico que escucha el Papa: Roma locuta causa finita est. Creo que el punto de partida es la fe apostólica y no la praxis de liberaciones, no creo que el mundo, en cuanto puro mundo, pueda enseñarnos tanto: dado que tiene necesidad de ser salvado no puede salvar. No me han apasionado nunca los mesianismos sin Dios y las nuevas religiones del ecologismo, del pacifismo de las marcas, del tercermundismo y de la disminución ni saber tanto de idolatrías. Quiero los pocos “principios no negociables” que, me obligan a decir sì, sì o no, no, sin titubeos y mil distinciones. Y cuando no logro entender hasta el fondo como están ciertas cosas complejas, miro que me dice la Iglesia, y me fío. De lo demás, ¿a quién podré ir?. No soy un católico adulto, siento la necesidad de ser guiado. Pienso que el Evangelio valga más que la Constitución. Pienso, sin embargo, que el Evangelio no basta; si con el slogan “el Evangelio basta” se quiere negar la enseñanza de la Iglesia, la dimensión pública de la fe cristiana, la necesidad de defender no sólo las focas sino también los niños apenas concebidos, el autoritarismo de la conciencia individual que es la principal esclavitud de nuestros días.


miércoles, 23 de febrero de 2011

Unas cuantas preguntas para el nuevo presidente de la ACdP - Luis Fernando Pérez Bustamante

Unas cuantas preguntas para el nuevo presidente de la ACdP
Luis Fernando Pérez Bustamante


El nuevo presidente de la ACdP, Carlos Romero, ha dado su parecer sobre cómo ve la participación de los católicos en el actual sistema político:

"Pienso que no debería haber un partido político católico. Los católicos tienen que estar en la política, pero tienen que estar en todos los partidos políticos: católicos convencidos, practicantes. Eso sería mucho mejor. Evitaríamos los radicalismos y conseguiríamos unas leyes adecuadas en las que todos los ciudadanos, católicos y no católicos, podrían convivir".

Por si algún despistado se piensa que esto supone un gran cambio respecto al anterior presidente, Alfredo Dagnino, que lean lo que éste respondió a Intereconomía en una entrevista concedida en diciembre pasado:

miércoles, 12 de enero de 2011

Las Memorias Incómodas del Cardenal Biffi - Sandro Magister

Las Memorias Incómodas del Cardenal Biffi
Sandro Magister


Está a la venta en librerías la nueva edición de su autobiografía. Con cien páginas más y muchas sorpresas: sobre el post-concilio, los judíos, la mujer, la castidad, la homosexualidad. A continuación un anticipo.


ROMA – El pasado 18 de Noviembre del 2010 salió a la venta en las librerías italianas la nueva edición ampliada de las memorias del cardenal Giacomo Biffi, de 82 años de edad, milanés, arzobispo de Boloña desde 1984 hasta el 2003.

La primera edición del libro, publicada en el 2007, impactó muy fuerte. En la Cuaresma de ese mismo año Benedicto XVI había llamado a Biffi para predicar los ejercicios espirituales en el Vaticano.

De ese primer volumen impactaron los juicios con los que el cardenal criticaba la ingenuidad de Juan XXIII, los frutos negativos del Concilio Vaticano II, los silencios sobre el comunismo, los "mea culpa" de Juan Pablo II y tantas otras cosas más.

También esta nueva edición suscitará seguramente comentarios. Al hacer un recorrido de su vida, Biffi ha agregado nuevos capítulos y nuevas reflexiones, siempre con su estilo punzante, irónico y anticonformista.

Las páginas agregadas son un centenar, de las que anticipamos, líneas abajo, tres extractos: sobre las aberraciones del post-concilio, sobre la Iglesia y los judíos, sobre la ideología de la homosexualidad.

Pero en esta segunda edición del libro hay muchas otras cosas nuevas.

Todo un capítulo está dedicado, por ejemplo, al "desafío de la castidad", con reflexiones originales y sorprendentes sobre la respuesta cristiana – incluido el celibato "por el reino de los cielos" – a las teorías y a las prácticas sexuales dominantes.

Otra amplia "acotación" se refiere a la concepción que el cristianismo tiene de la mujer, revolucionaria respecto a las que han prevalecido en diferentes épocas y en diferentes culturas.

Otras páginas vuelven a un Papa muy criticado, Pío IX, con observaciones agudas sobre las decisiones a largo plazo que él tomó.

Además, como milanés de pura sangre que es, el cardenal Biffi no se calla sobre las vicisitudes del rito ambrosiano, el antiquísimo y espléndido rito litúrgico en uso en la diócesis de Milán desde los tiempos de san Ambrosio.

Luego de haber corrido serios riesgos de ser abolido inmediatamente después del Concilio, el rito ambrosiano ha sido adaptado a las novedades conciliares, con un imponente trabajo del cual Biffi ha sido uno de los protagonistas, cuando era obispo auxiliar de Milán.

Pero recientemente ha sucedido algo que el mismo Biffi ya ha denunciado públicamente, y que resume de este modo en la nueva edición de sus memorias:

"A partir del año 2008, la serie de los libros ambrosianos ha comenzado a acrecentarse con los volúmenes de un sorprendente leccionario ofrecido a los cultores de la liturgia milanesa.

"Allí se encuentra de todo: arqueologismos triviales y a veces también engañosos; riesgosas iniciativas rituales; perspectivas teológicas poco fundadas y equívocas; propuestas pastorales sin un buen sentido e inclusive algún curioso atractivo lingüístico.

"Es una empresa de gran envergadura, audaz sin ninguna duda y ambiciosa; más audaz que sabia, más ambiciosa que iluminada. Permanecerá viva largo tiempo en la memora sorprendida de nuestra Iglesia.

"Ahora sólo podemos confiar en la esperanza que un 'opus singulare' como éste no se convierta en el primer ejemplo de una nueva serie de textos litúrgicos, elaborados con análogo descaro y con el mismo deplorable resultado".

Hay otra referencia a la diócesis de Milán en un capítulo que el cardenal Biffi ha agregado hacia el final del libro, para confortar a quien teme una declinación o inclusive una desaparición del cristianismo en el mundo.

Para mostrar que Dios "puede siempre torcer a favor de los creyentes las situaciones que aparentan ser las más desesperadas", Biffi presenta dos ejemplos.

El primero es el nombramiento de Ambrosio en el año 374 como obispo de Milán:

"Luego de veinte años de episcopado de Ausencio, un hombre de fe contaminada, desposado con la emperatriz arriana Justina y dócil instrumento de la intromisión de la corte en la vida de la 'nación santa', humanamente hablando nadie hubiera apostado una moneda sobre la recuperación del catolicismo milanés. Pero vino Ambrosio y cambió todo. 'Luego de la tardía muerte de Ausencio – escribe san Jerónimo en su 'Chronicon' – Ambrosio se convierte en obispo de Milán y toda Italia retornó a la verdadera fe".

El segundo ejemplo es la llegada de Carlos Borromeo en 1566 como pastor de la diócesis:

"En la segunda mitad del siglo XVI, luego del largo período en el que fue imposible encontrar “de facto” pastores nombrados (formando parte del episcopado, entre otros, los dos mundanos prelados de Ferrara, Hipólito I e Hipólito II de Este) ninguno podía decentemente esperar un reflorecimiento del cristianismo ambrosiano. Pero en 1566 llegó Carlos Borromeo, un cardenal de veintisiete años, y comenzó la verdadera 'Reforma católica' ".

Comenta Biffi:

"En ambos casos el milagro se produjo a través del comportamiento indecente de los hombres. La elección episcopal de Ambrosio, un leal y hábil funcionario imperial, estaba en los planes de Valentiniano I para aumentar su intromisión política en la vida eclesial. La carrera de Carlos Borromeo comenzaba gracias al deplorable nepotismo del papa Pío IV, hermano de su mamá.

"Es, una vez más, el humorismo de Dios, quien se divierte sacando el bien del mal. Como se ve, también en las estaciones más deprimentes el pueblo de los creyentes puede siempre mirar a lo alto, rezar con ánimo sereno y esperar".

En este capítulo no dice una sola palabra sobre los obispos de Milán de los últimos treinta años. Pero basta leer todo el libro de memorias para entender cómo los juzga Biffi.

Para él, la época luminosa de los grandes obispos de Milán en el siglo XX – herederos genuinos de san Ambrosio y de san Carlos Borromeo – ha concluido con Giovanni Colombo, mientras que sus sucesores Carlo Maria Martini y Dionigi Tettamanzi no han brillado en absoluto. Después de ellos, solamente hay que esperar otro "milagro".

Por último, otro capítulo nuevo de este libro del cardenal Biffi se refiere a Giuseppe Dossetti, político y luego sacerdote, hombre clave del Concilio Vaticano II, personalidad extraordinariamente influyente en la cultura católica de las últimas décadas, no sólo en Italia.

Biffi conoció bien a Dossetti, quien vivía en la diócesis de Boloña. Lo define como un "auténtico hombre de Dios" y como un "discípulo generoso del Señor". Pero ante la pregunta: "¿Ha sido también un verdadero teólogo y un maestro confiable en la sagrada doctrina?", la respuesta del cardenal es no.

Un no muy fundamentado, que seguramente planteará discusiones.

A continuación tres muestras de las muchas novedades contenidas en la segunda edición de las memorias del cardenal Biffi.


miércoles, 22 de diciembre de 2010

La Congregación para la Fe retira el nihil obstat de Mons. Uriarte al Jesús de Pagola

La Congregación para la Fe retira el nihil obstat de Mons. Uriarte al Jesús de Pagola


De acuerdo con fuentes de absoluta solvencia, la Congregación para la Doctrina de la Fe ha retirado el «nihil obstat» que Mons. Uriarte, obispo emérito de San Sebastián, concedió a la versión corregida del libro «Jesús. Aproximación histórica» del teólogo José Antonio Pagola. La edición catalana de la obra fue publicada con el «nihil obstat» referido y el teólogo guipuzcoano había anunciado nuevas versiones en otros idiomas, como el japonés y el croata. La editorial PPC ordenó retirar del mercado la primera versión del libro tras recibir indicaciones al respecto por parte de la jerarquía de la Iglesia en España.


(Luis F. Pérez/InfoCatólica) 21/12/10.- La primera versión del libro había sido objeto de una carta pastoral por parte de Mons. Demetrio Fernández, actual obispo de Córdoba y entonces obispo de Tarazona, en la que aseguraba que “El Jesús de Pagola no es el Jesús de la fe de la Iglesia”. Media docena de autores publicaron también estudios reprobando la obra.

Igualmente, la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal española, publicó una “Nota de clarificación sobre el libro de José Antonio Pagola, Jesús. Aproximación histórica”, en la que se afirmaba, entre otros puntos, que “el Autor parece sugerir indirectamente que algunas propuestas fundamentales de la doctrina católica carecen de fundamento histórico en Jesús. Este modo de proceder es dañino, pues acaba deslegitimando la enseñanza de la Iglesia al carecer –según el Autor– de enraizamiento real en Jesús y en la historia”.


sábado, 11 de diciembre de 2010

Gobierno anuncia que Valle de los Caídos abrirá el 19 de diciembre

Gobierno anuncia que Valle de los Caídos abrirá el 19 de diciembre


MADRID, 10 Dic. 10 (ACI/Europa Press).- El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ha anunciado este jueves que el domingo 19 de diciembre se reabrirá "definitivamente" la basílica del Valle de los Caídos, después de colocar un túnel, una especie de "finger" aeroportuario, a la entrada del templo.

Jáuregui ha dicho ante la Comisión Constitucional del Senado que, tras un año con problemas de seguridad porque la escultura de la Piedad de Juan de Ávalos, situada justo en la entrada, sufría desprendimientos, en los próximos días estará terminada la obra que permitirá reabrir el templo para su uso religioso.


domingo, 14 de noviembre de 2010

Benedictinos seguirán celebrando Misa en Valle de los Caídos ante prohibición socialista

Benedictinos seguirán celebrando Misa en Valle de los Caídos ante prohibición socialista


MADRID, 12 Nov. 10 (ACI).- El P. Anselmo Álvarez, abad de la Comunidad Monástica de los Padres Benedictinos de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, dio a conocer en una nota de prensa que seguirán celebrando Misa todos los domingos a las 11:00 a.m. dentro o en las inmediaciones del Valle de los Caídos mientras se mantenga la prohibición del gobierno socialista para ingresar a la Basílica Pontificia de la Santa Cruz.

El texto fue dado a conocer mientras organizaciones como HazteOir reúne 100 mil firmas para revertir la orden del gobierno que llevó al vicepresidente Alfredo Pérez Rubacalba a enviar a la guardia civil para hacer cumplir el mandato de cierre de la citada Basílica con lo que violenta la libertad religiosa.

El P. Álvarez señala en la nota de prensa que la Eucaristía de los domingos "se trata de un acto estrictamente religioso, por lo cual se pide a los fieles y visitantes que participen en la Santa Misa con el debido respeto, silencio y piedad característicos de las ceremonias litúrgicas, tanto durante el desarrollo de la Celebración Eucarística, como antes y después de finalizada la misma".

Este monje benedictino explica luego que "la Abadía de la Santa Cruz está exclusivamente vinculada a la Santa Sede, a la Archidiócesis de Madrid y a la Orden de San Benito, por lo tanto sólo estas instituciones eclesiales tienen la potestad y el derecho de actuar legalmente en todo lo relacionado con los aspectos religiosos y de culto que realiza la Comunidad Benedictina, así como con cualquier otro aspecto sobre el que nadie está autorizado a abrogarse representación de ningún tipo ni a realizar reivindicación alguna".


viernes, 27 de agosto de 2010

El lenguaje es discriminatorio: ¿y qué? - Juan Carlos Monedero

El lenguaje es discriminatorio: ¿y qué?
La cruz permanece mientras el mundo cambia
Juan Carlos Monedero


Discriminar es distinguir. Y confundir es lo contrario de distinguir

Por ende, no discriminar –como machaconamente se nos insiste– equivale a confundir. La bandera de la no discriminación es la bandera de la confusión.

Guste o no, es así. Sólo en una segunda acepción –tal como registra la Real Academia Española– discriminar significa “Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.”. Y esto sería discriminar injustamente; lo que especifica a la discriminación como reprobable es su injusticia. Hoy padecemos la deliberada hipertrofia de la segunda acepción de esta palabra, que ha desplazado su sentido propio y exacto.


El lenguaje es discriminatorio. Veamos por qué

En su formidable libro “La rebelión de la Nada”, Enrique Díaz Araujo desenmascara entre otros a Paulo Freire. Este ideólogo de la educación y agitador social proponía entre otras maravillas disminuir la cantidad de palabras generadoras: 15 en lugar de 80.

“¿Se dan cuenta?. Siempre se había pensado que la cultura consistía en aprender más cosas. Freire ha descubierto que su esencia está en aprender menos cosas. Ha invertido el signo de todas las civilizaciones que el mundo ha conocido.

La revolución copernicana producida por Freire y llamada ‘Revolución Cultural’ supone una simplificación magnífica: antes había que aprender no menos de 80 palabras generadoras; ahora con 15 basta. ¿Basta para qué?. ¡Ah, ese es otro asunto! Basta para ser un cuasi-semi-analfabeto” (1).

Si en la palabra yace la cosa, disminuir la cantidad de palabras es… ¿Hacer decrecer las cosas?. ¿Destruirlas?. ¿Modificarlas en su esencia?. Imposible.

Pero disminuir la cantidad de palabras equivale a impedir que la inteligencia vea, comprenda, entienda, aprenda, capte lo que las cosas son.


Cada palabra porta una llama. Cada una de ellas irradia una lux propia en nuestra natural oscuridad

Decir una palabra puede compararse con encender un fuego, lo cual ocurre primero en la mente y casi inmediatamente en nuestros labios; al ser pronunciada la palabra, comienzan a “aparecer” las cosas “que estaban ahí”, junto a nosotros, pero a oscuras: se las puede designar, señalar, nombrar. El nombre es arquetipo de la cosa, enseñó Platón. Cada palabra, distinta de otra, denota por lo mismo una cosa distinta de otra. La riqueza del lenguaje sigue a la riqueza del ser.


El lenguaje porta, lleva, carga, conduce el ser

Si lo anterior es cierto, no hay diferencia entre eliminar del uso común una palabra y apagar una luz, tal como lo difundió Paulo Freire. Por cada palabra arrancada de nuestra lengua, una luz menos. Y por cada luz apagada, algo real que desaparece de nuestra consideración. “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente”, afirmó Wittgenstein.

Cuidadosamente omitidos, existen términos que están cayendo en un intencional desuso. Esto ha quedado patente en la actual polémica en nuestro país respecto del “matrimonio” entre personas del mismo sexo. Pensemos por ejemplo en aquellas palabras que involucran de suyo una reprobación moral de la homosexualidad: «antinaturaleza», «contranaturaleza», «perversión», «desorden», etc. Incluso muchos que reprobaron y reprueban esta ley omitían la pronunciación de estos vocablos.

¿Resultado?: el olvido de la realidad o –por lo menos– la fragilidad de su arraigo en nuestras mentes. Las cosas siguen ahí, es cierto, pero nosotros no logramos ya pronunciarlas. Este flagelo se hace patente en la incapacidad para designar las cosas según sus diferencias, por un lado, y en la conocida impotencia de muchos para reprobar lo malo y ponderar lo bueno sólida y firmemente, debido a una carencia de la adjetivación.

Estamos siendo testigos de este empobrecimiento deliberado de nuestras inteligencias. Nuestro estómago se nutre bien, pero nuestra inteligencia está siendo subalimentada. Ya no abrevamos en lo esencial de las cosas –en aquello que las configura como sustancia– sino en sus accidentes. Más que pensamiento débil, actualmente padecemos el castigo del pensamiento anoréxico.


Ahora, pongámonos en los zapatos del ideólogo

Si yo quiero que la gente pierda la capacidad de distinguir lo normal de lo anormal, lo verdadero de lo falso, la naturaleza de la contranaturaleza, lo bueno de lo malo, la virtud del vicio; si yo quiero aniquilar estas diferencias –siéndome imposible hacerlo en la realidad misma–, lo más que puedo hacer es borrarlas de las mentes, a través de la constante omisión de las palabras que verdaderamente significan y nos llevan a las cosas.

Para ello, debo refundar el idioma. Reelaborarlo, según la idea de hombre que quiero construir.

Debo enterrar aquellas palabras cuya sola mención supone de suyo lo Absoluto. Sepultar los vocablos bien y mal, virtud y vicio, gracia y pecado, verdadero y falso, justo e injusto, etc. Todos ellos comportan un Principio que me niego a admitir: si juzgo algo y afirmo “esto es bueno” o “esto es verdadero”, ingreso inevitablemente en el terreno metafísico. Lo mismo se diga de la justicia y la virtud: la sola pronunciación de estas palabras me coloca en la incómoda atmósfera de las verdades perennes.

A lo sumo podré tolerar que se las mencionen siempre y cuando el tono, la atmósfera y las circunstancias que las rodean sean lo suficientemente frívolas como para que nadie sospeche que me he tomado el atrevimiento de hacer un juicio de carácter absoluto.

Por eso, debo criminalizar la Verdad. Que Ella sea demonizada, que su sola mención mueva a la indignación, a la crispación, al escándalo. Que pronunciarla sea un delito.

Enterradas estas palabras, debo conseguir que únicamente subsistan otras, las imprecisas. Aquellas que no suponen una inteligencia en contacto directo con la realidad –una inteligencia metafísica, con vocación para el ser, con apetito del ente, con deseo de admiración–, sino una inteligencia que puede rodear cómodamente las cosas sin penetrarlas jamás, que habite en sus accidentes sin tocar sus esencias. De ahí que todo deba ser juzgado en estos términos: conveniente/ inconveniente; popular/impopular; moderno/antiguo; moderado/intransigente; mayoritario/ minoritario; tolerante/fanático; constitucional/anticonstitucional.

¿Dónde está la trampa?. En que todos estos adjetivos pueden convenir indistintamente tanto a la verdad como al error.


Pero como ideólogo no puedo decir frontalmente que busco estos objetivos

¿Qué debo hacer?. Acusar a quienes defienden el Orden Natural de mantener este discurso de forma interesada. No atacar sus argumentos, sino su persona. A través de una constante repetición, mi objetivo es lograr que la gente se olvide de la realidad que está en juego detrás de las palabras.

Debo convencer a mi auditorio de que conozco las intenciones ocultas de mis adversarios, de que sé perfectamente que aunque verbalmente aduzcan motivaciones altruistas, en el fondo, por más que ellos lo nieguen, desean mantener el control, el poder, la dominación.

Debo lograr enlodar a priori su autoridad moral, para que la gente ni bien escuche su argumentación piense: “ellos dicen estas cosas como pretexto y justificación de alguna superioridad económica o bienestar material”.

En una palabra, ejercitando el discurso marxista, debo acusar a mis enemigos de intentar imponer una superestructura de dominación –en este caso, el Orden Natural– a través del lenguaje: “la palabra sigue siendo privilegio de los mismos grupos de poder”, dijo en La Nación Adriana Amado, el 28 de julio (2).

En efecto, ¿por qué creerles a los defensores “del orden natural”, si en el fondo –como afirma el cassette pro homosexualista– son unos mentirosos que buscan mantener sus cómodos privilegios económicos, sus autoritarias estructuras de poder?. Y si ellos negaran tales motivaciones, ¿puede esperarse que los mentirosos digan la verdad?.

“Si un hombre dice (por ejemplo) que los hombres conspiran contra él, no se le puede discutir más que diciendo que todos los hombres niegan ser conspiradores; que es exactamente lo que harían los conspiradores” (3).

He aquí la fabulosa petición de principio, punto de encuentro de víctimas y victimarios. Chesterton la calificaba de locura. Y por eso no proponía “discutirla” como una herejía, sino “quebrarla” como un encantamiento: “Curar a un hombre no es discutir con un filósofo, es arrojar un demonio”.

El activismo pro homosexual pretende embarrar la causa de la Verdad. Permanentemente lucubra hipótesis respecto a las intenciones personales de sus adversarios. Sus cuadros son especialistas en convertir en odiosas todas las cosas buenas: las enlodan mirándolas según su propia mediocridad.

La pequeñez más lacerante que padece esta ideología es no alcanzar a aceptar la posibilidad del desinterés, del altruismo y heroísmo, imitando la posición sartreana que no veía en el amor sino un disfraz del masoquismo o bien del sadomasoquismo.

Si Sartre sospecha del amor y busca mancharlo, los ideólogos actuales –con la misma pervertida mentalidad– convierten en odioso el Orden Natural, rociándolo con sus envenenadas palabras, a fin de impedir que los bienintencionados descubran la realidad de las cosas.

En algo tienen razón estos sofistas: el lenguaje discrimina. El lenguaje –el verdadero, el que ellos pretenden empobrecer y derrumbar– efectivamente discrimina. Distingue. Diferencia. Demarca. Separa. Divide. Y si su objetivo es confundir, un lenguaje que discrimina no les conviene.

Una manzana no es una pera. Matar en defensa propia no es asesinar. Cobrar un impuesto justo no es un robo. Y un matrimonio no es entre personas del mismo sexo.

Pero, ¿cómo desarticular la acusación según la cual nosotros consideramos a la homosexualidad como enfermedad, como antinaturaleza, movidos exclusivamente por turbulentos intereses económicos?. ¿Cómo probar que no estamos interesados en mantener ninguna estructura de poder al defender la Verdad?.


Se prueba observando una realidad

Hoy el poder lo tienen ellos. Por eso tuvieron el poder como para pedir en octubre del 2009 el relevo del Presidente de la Asamblea General de la ONU, Alí Abdussalam Treki, que se manifestó contrario a la promoción de su ideología (4); por eso tienen el poder para remover un video de “Youtube” donde podía verse cómo un sacerdote de 84 años era detenido por la policía mientras portaba una cruz, al mismo tiempo que los activistas “pro gay” incurrían en los comportamientos propios de los endemoniados, insultando y befando al Santo Padre y a la Iglesia, sin recibir la más mínima sanción (5); por eso cuentan con el apoyo incondicional del gigante informático IBM; por eso presionaron –y lo obtuvieron– a la Real Academia Española para cambiar los significados de su diccionario, puesto que los consideraban “anacrónicos y discriminatorios” (6).

Pues bien, así trabaja el activismo pro homosexualista: para derribar una supuesta superestructura de dominación, erige la propia.

Vivir en el seno de la contradicción no es sino tomar a la hipocresía como método. El colmo de ésta es acusar al adversario de lo que en los hechos uno mismo realiza.


En el principio era el Logos (Jn. 1,1)

La ideología pro homosexualista odia el Logos y lo combate. Como no puede vencerlo en sí mismo, lo vulnera en su imagen: el intelecto humano.

La guerra al logos participado es la continuación de la guerra al Logos Imparticipado. Nos están colonizando con palabras. Y no nos damos cuenta. Por eso el 22 de julio de 2010, al publicar en el Boletín Oficial la modificación del Código Civil a efectos de legalizar el “matrimonio” homosexual, Cristina Fernández de Kirchner afirmó: “no hemos promulgado una ley, hemos promulgado una construcción social”.

Pero los sofistas modernos tienen un punto débil. Terrible y mortal para ellos, si nos damos cuenta: su supremo interés por eliminar estas palabras nos indica cuál es el principal elemento a defender. Lo que más desean, eso es lo que nosotros debemos primero custodiar. Lo que ellos desean prohibir es exactamente lo que tenemos que hacer.


Donde está la solución, está el peligro

Ordinariamente vemos únicamente el peligro, la persecución, el odio furibundo de estos embaucadores; sin advertir que la virulencia con que ellos nos replican no es sino el disfraz de su propio temor a ser desenmascarados. Este peligro que nos acecha al mencionar las palabras que precisamente ellos desean omitir, no es sino el enrejado que recubre y protege la solución. Su debilidad.

Y si nosotros nos hacemos de la solución, ellos están perdidos.

¿Y cuál es?.


La solución es la palabra. La verdadera

Pronunciemos la palabra que juzga metafísicamente, con criterios absolutos: la palabra que no se apoya en construcciones históricas convencionales, ni en modas pasajeras. La palabra que refleja el ser, no su interpretación; la palabra que permanece, no la que evoluciona; la palabra que define, no la que halaga o confunde.

Dejemos de naufragar en los accidentes –objeto de la Sofística– y afirmemos lo esencial, la definición de las cosas, el numen, el arquetipo.

La solución última es la palabra en tanto vehículo de realidades metafísicas, por encima del cambio, independiente de los horizontes culturales, de los puntos de vista. Y esta palabra no puede ser sino el reflejo de la Palabra, Dios mismo. Por eso Ernest Hello ha dicho magníficamente:

“Afirmar es el acto inicial de la palabra. Todo verbo contiene el verbo ser. Toda palabra tiene a Dios por sostén. El que es, es el fundamento del discurso” (7).


La cruz permanece mientras el mundo cambia

En el crucifijo yace –aunque el laicismo en Europa pretenda retirarlo– el Crucificado, Logos Eterno y Verbo Increado del Padre: Nuestro Señor Jesucristo. Testigo Supremo de lo que no cambia en un mundo que cambia constantemente.





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Notas:
(1) Enrique Díaz Araujo. La Rebelión de la Nada o los ideólogos de la subversión cultural, Cruz y Fierro, Buenos Aires, 1984, págs. 202-203.
(3) Chesterton. Ortodoxia, Excelsa, Buenos Aires, 1943, págs. 26-27.
(7) Ernest Hello. Palabras de Dios. Reflexiones sobre algunos textos sagrados, Difusión, Buenos Aires, pág. 92.


Fuente: Catholic.net




martes, 3 de agosto de 2010

ASESCA reivindica a Gustavo Martínez Zuviría (Hugo Wast)

ASESCA reivindica a Gustavo Martínez Zuviría
(Hugo Wast)


Buenos Aires, 2 Ago. 10 (AICA).- El día 3 de mayo pasado, en forma injusta y sin fundamento alguno, fue eliminado el nombre de Gustavo Martínez Zuviría de la Hemeroteca (por él fundada) en la Biblioteca Nacional. Con el propósito de reivindicar y desagraviar al novelista católico, conocido mundialmente con el seudónimo de Hugo Wast, la Asociación de Escritoras y Publicistas Católicas Argentinas (ASESCA) envió a AICA para su difusión una nota escrita por una integrante de su comisión directiva, la doctora Inés Futten de Casagne, cuyo texto es el siguiente:


Gustavo Martínez Zuviría (1883-1962)

“La Argentina ha sido fecunda en afamados escritores; algunos de ellos también han sido grandes escritores.

“Pocos, sin embargo, pueden exhibir una vida en el arte literario, la función pública y el testimonio católico, que se asemeje a la de Gustavo Martínez Zuviría, quien, con la publicación de su novela Flor de Durazno (1911), comienza a ser conocido como Hugo Wast. A la fecha de su muerte, la mayoría de sus obras había merecido decenas de ediciones y traducciones a más de 15 idiomas. Unos 3 millones de ejemplares testimoniaban por entonces la simpatía que principalmente sus novelas despertaban en un público de edades y condiciones muy variadas, en el país y en el mundo. La cifra se incrementa considerablemente con los años, pues su obra sigue editándose en la Argentina y en varios países.

“Su talento de novelista fue premiado con la Medalla de Oro de la Real Academia Española, con el Gran Premio Nacional de Literatura y con el Premio del Ateneo Nacional de nuestro país.

“Su valía de intelectual y escritor, particularmente esmerado en su cuidado de la lengua, se refleja en su acceso a la Academia Argentina de Letras, a la Academia de Bogotá (Colombia) y a la Real Academia Española.

“Otras notables condecoraciones y distinciones atestiguan el aprecio intelectual y humano que despertaba Martínez Zuviría, por sus obras y por la consecuencia de vida e ideas.

“Hondas convicciones políticas y culturales lo llevaron a ocupar diversos cargos públicos en el ámbito nacional y provincial, el más extenso de los cuales fue el de Director de la Biblioteca Nacional, en el que fue nombrado en 1931 y del que sería despojado en 1955. Entre sus aciertos en la Biblioteca, se consigna el haber duplicado los 300.000 ejemplares que había en ella al asumir.

“Sus obras, más de 40 títulos, abarcan todos los géneros literarios. Ensayo, poesía y teatro se cuentan entre sus composiciones. Con todo, será su ágil talento para la composición de caracteres y situaciones en novelas inolvidables, el que le ganará un lugar que no puede ser corregido entre los novelistas que representan al país.

“Desierto de Piedra, Tierra de Jaguares, Myriam la Conspiradora, Año X, El Jinete de Fuego, Valle Negro, Juana Tabor o Las Aventuras de Don Bosco, son apenas algunas de esas creaciones memorables, por las cuales Hugo Wast ha obtenido un puesto en la literatura argentina y en la vida cultural y política del país del que no puede ser exonerado”.


Comunicado del Instituto Hugo Wast

Por su parte, al enterarse del agravio a la memoria del ilustre escritor, el Instituto Hugo Wast difundió el 5 de mayo pasado, el siguiente comunicado:

“Informamos con consternación que el nombre de Gustavo Martínez Zuviría ha sido despojado de la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional, entidad que nuestro patrono fundó cuando era su director entre 1931 y 1955.

“El anuncio de la medida fue efectuado por el diario Página 12 el viernes pasado (30 de abril) en un artículo escrito por el actual director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, y consumado el lunes 3 de mayo. (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-144812-2010-04-29.html)

“Leyendo cuidadosamente su escrito no se puede encontrar una razón concreta en que se fundamente esta medida arbitraria y sin parangón en el ámbito de la cultura. Sí se puede distinguir con claridad la presión a la que este hombre ha sido sometido durante los cinco años de su gestión. Expresa González el reclamo continuo hacia él “de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados —en dos oportunidades—, de importantes intelectuales de nuestro país y del exterior y de instituciones vinculadas con la memoria del Holocausto”.

“Vemos aparecer acá el espíritu anticristiano de quienes no cesan de perseguir «a todo aquello que da verdadero testimonio de Cristo Jesús». No es esta la primera vez que sucede ni será la última.

“Gustavo Martínez Zuviría ha sido condenado y perseguido por haber escrito El Kahal–Oro, bajo el pseudónimo de Hugo Wast, setenta y seis años atrás. Esta novela se basó en las actas de los Kahales judíos de Rusia de finales de 1800 revelados al Zar Nicolás I por el hebreo Jacobo Bronfman. Estas actas llevaban cuenta de una verdadera sociedad secreta paralela y hostil a la sociedad cristiana de esa nación. Pero lo realmente imperdonable en Hugo Wast a los ojos de sus perseguidores consiste en que el protagonista de esta novela, de origen judío, se convierte al catolicismo. De la misma manera que Bronfman se convirtió al cristianismo en la vida real.

“No resiste un análisis serio la acusación de antisemitismo contra Hugo Wast, quien adoró hasta su último día a su Señor y Salvador Jesucristo, hebreo en su naturaleza humana y veneró a su Santísima Madre, la Virgen María, nuestra dulcísima doncella judía y perseveró en su devoción a todos los primeros santos y mártires cristianos, casi todos ellos judíos, que con su celo y su sangre nos transmitieron la fe.

“Hugo Wast no profesaba enemistad hacia los judíos como sus detractores señalan porque esto es inaceptable para un católico sino que combatió a los enemigos de la Iglesia sin temer las consecuencias, porque su fe era fuerte, su amor grande y su coraje admirable.

“Tampoco era «nazi» porque El Kahal–Oro fue prohibido en la Alemania nacional socialista. Toda su obra literaria está impregnada de adoración y alabanza a Jesucristo y sus enseñanzas de amor al prójimo.

“Su acción política se desarrolló en consonancia con esto y fue coronada con la reimplantación de la enseñanza religiosa católica en las escuelas públicas, que eximía a los no creyentes de esta asignatura. El pueblo argentino aprobó en un 94% este mandato, reflejado en las posteriores indagaciones públicas que se hicieron. Esto tampoco se le perdonó.

“Estamos ante un acto injusto, uno de los tantos que se cometen en esta persecución creciente contra todo aquello que sea de Cristo. Hoy vienen a por esto y mañana vendrán a por otras cosas aún más entrañables a nosotros.

“De la misma manera que sucedió en el pasado cuando se le quitó el nombre de Gustavo Martínez Zuviría a esta Hemeroteca, que luego fue repuesto por la decidida intervención de monseñor Héctor Aguer, no aceptamos este nuevo atropello y exigimos la reposición de su nombre.

“La obra y la figura de Hugo Wast son patrimonio de la cultura nacional y por lo tanto no es aceptable que ideologías o intereses sectarios circunstanciales decidan arbitrariamente sobre su destino en desmedro de millones de argentinos consubstanciados con sus ideas”.




jueves, 25 de marzo de 2010

Experta denuncia "nuevo reino del terror" que busca destruir fuerza moral de la Iglesia

Experta denuncia "nuevo reino del terror" que busca destruir fuerza moral de la Iglesia


ROMA, 24 Mar. 10 (ACI).- Elizabeth Lev es una historiadora estadounidense que actualmente trabaja en Roma y que rechaza la campaña mediática actual contra sacerdotes y religiosos. La compara a la de finales del siglo XVIII en Francia cuando los escándalos se magnificaban para hacer creer que esto era endémico en el clero, lo que llevaría años más tarde al asesinato de muchos presbíteros. A partir de la perspectiva de un analista inglés protestante de esa época, la experta explica que la intención de los ataques es destruir la fuerza moral de la Iglesia Católica.

En un artículo titulado "En defensa del clero católico (¿o queremos otro reino del terror?)" publicado en el sitio web Politics Daily, Lev se refiere al clima triunfalista en 1790 en Francia con la revolución y a la postura de Edmund Burke, un protestante miembro del Estado inglés, que en ese año criticaba la campaña anticlerical de los franceses que desenterraban escándalos de décadas e incluso, siglos pasados.

"Viendo el estilo general de las últimas publicaciones, uno podría pensar que el clero de Francia son una especie de monstruos, una horrible composición de superstición, ignorancia, pereza, fraude, avaricia y tiranía. ¿Pero, es cierto esto?", se cuestionaba Burke.

Tras preguntarse sobre lo que Burke habría opinado ante los intentos mediáticos actuales de vincular, a cualquier precio, al Papa con cualquier escándalo de pedofilia, Lev señala que el protestante inglés comentaba en aquel entonces que "no escucho con mucha credibilidad a quien habla del mal de aquellos a quienes van a saquear. Sospecho, en cambio, que los vicios a los que se refieren son fingidos o exagerados cuando se busca solo provecho en el castigo que planean".

Cuando Burke escribía esto, dice Lev, "los revolucionarios franceses estaban alistándose para la confiscación masiva de las propiedades de la Iglesia".

Actualmente, escribe la historiadora, "los falaces informes sobre los abusos sexuales del clero (como si estuvieran limitados solo al clero católico) han sido colocados por encima de las masacres de cristianos en India e Irak. Además, la frase 'abuso sexual del clero' se equipara erróneamente con 'pedofilia' para avivar aún más la indignación. No consideran la perspicacia política de un Edmund Burke que se pregunta por qué la Iglesia Católica es escogida para ser tratada así".

Luego de reconocer que efectivamente es gravísimo el mal producido por una pequeñísima minoría de sacerdotes católicos contra menores, Lev recuerda que son muchísimos más los que "viven santamente en sus parroquias, atendiendo a sus feligreses. Estos buenos hombres han sido manchados por la misma tinta venenosa" de muchos medios.

Seguidamente señala que en Estados Unidos los abusos sexuales de clérigos no llegan al 2 por ciento y que este dato lo presentó el New York Times. Pero al "leer los diarios, parecería que el clero católico tiene un monopolio en acosos a menores".

"Si Burke estuviese vivo hoy día, tal vez habría discernido otro motivo detrás de los ataques al clero católico, además de las propiedades de la Iglesia: principalmente destruir la credibilidad de una voz moral poderosa en el debate público" que se ha hecho evidente, por ejemplo, en la reforma de salud en Estados Unidos.

Ante la posición pro-vida de los prelados, precisa Lev, "y para silenciar la voz moral de la Iglesia, la opción preferida ha sido la de desacreditar a sus ministros".

"A tres años de las reflexiones de Burke, sus predicciones probaron estar en lo cierto. El Reino del Terror llegó en 1793, llevando a cientos de sacerdotes a la guillotina y forzando al resto a jurar lealtad al Estado por encima de la Iglesia. Para Burke estaba claro que la campaña anticlerical de 1790 era 'solo temporal y preparatoria para la abolición última… de la religión cristiana al llevar a sus ministros al desprecio universal' ", prosigue la historiadora.

"Uno espera que los estadounidenses tengan el suficiente sentido común para cambiar de curso mucho antes de que lleguemos a este punto", concluye.



viernes, 19 de marzo de 2010

Objetores de EpC demandan a Estado español ante Tribunal Europeo

Objetores de EpC demandan a Estado español ante Tribunal Europeo


MADRID, 17 Mar. 10 (ACI).- El director de la Asesoría Jurídica de Profesionales por la Ética (PPE), José Luis Bazán, dio a conocer en rueda de prensa que 300 objetores de conciencia presentarán ante el Tribunal Europeo de Estrasburgo (Francia) los 105 primeros casos de vulneración "de los derechos fundamentales de los padres y los hijos" del curso Educación para la Ciudadanía (EpC).

La nota de prensa de PPE indica que los demandantes solicitarán se "adopte medidas provisionales que obliguen al Estado español a no forzar la entrada de los niños en clase de EpC".

Según señala PPE, los demandantes se amparan en el Convenio Europeo de Derechos Humanos, exigiendo "compensación por los daños morales causados" y que el Tribunal Europeo "requiera al Estado español para que respete la neutralidad ideológica en el sistema educativo e impida futuras vulneraciones de los derechos actualmente invocados en este conflicto".

Bazán señaló que "las familias españolas se han visto obligadas a acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos ante la evidente falta de voluntad del Estado español en un conflicto que dura años".

"Debe anteponerse la defensa de los derechos fundamentales de las personas a los intereses de Estado o de la ideología que sustenta un gobierno no respetuoso con la libertad ideológica de sus ciudadanos", subrayó.

Asimismo, Inmaculada López, madre de cinco hijos, tres de los cuales son objetores a EpC, señaló que "ni el Gobierno de España ni los Gobiernos Autonómicos les han dejado otra opción para poder educar a sus hijos de acuerdo con nuestras convicciones morales y religiosas".

La demanda, representada por la entidad Alliance Defense Fund y Profesionales por la Ética, será presentada el próximo 19 de marzo en Estrasburgo.



No deje de ver el video "Ni un paso atrás" realizado por Profesionales por la ética, que muestra la valentía de los Padres españoles objetores de conciencia a la asignatura EPC




lunes, 8 de marzo de 2010

Famoso escritor judío: Pío XII es enemigo de "bestias pre-apocalípticas" nazis

Famoso escritor judío: Pío XII es enemigo de "bestias pre-apocalípticas" nazis


ROMA, 04 Mar. 10 (ACI).- Joseph Roth fue un famoso novelista y periodista austriaco, judío, que desde el exilio a causa de la invasión nazi, produjo la mayoría de sus obras. Días después de la coronación de Pío XII como Sumo Pontífice, el escritor elogió su elección y destacó que el Papa Pacelli era el "enemigo de las bestias pre-apocalípticas" del nazismo que gobernaba Alemania.

En un artículo publicado por L'Osservatore Romano (LOR), se cita un texto publicado por Roth en marzo de 1939 –el mismo año en que moriría– en el "Österreichische Post", diario de la monarquía austro-húngara impreso en París, en el que relata su experiencia de haber estado en la Plaza de San Pedro el 12 de marzo en la inauguración del Pontificado.

"14 de marzo. El nuevo Papa ha sido coronado y así comienza en medio del año un nuevo año, una nueva década. A juzgar por la fisonomía y la postura, de asceta y hombre de mundo, este Papa parece representar, con un celo que tiene como bastión la renuncia, y una capacidad por descontada de renunciar, uno de los más antiguos ideales de la Iglesia, el espíritu diplomático, al cual no se puede abdicar nunca", escribe Roth.

En el mismo artículo, el escritor judío que de joven firmaba "Joseph el rojo" por su cercanía con el comunismo, señalaba que "las bestias pre-apocalípticas (nazis) que ahora dominan en la política ya presagian los verdaderos motivos por los cuales persiguen a la Iglesia. Él (Pío XII) es el único que los daña verdaderamente. Lo que es más, los que no temían a un Papa, le temen a este. Y no se limitan a presagiarlo, sino que ya saben por qué".

El artículo de LOR explica que este escrito de Roth, quien por su cercanía al comunismo firmaba "Joseph el rojo" en su juventud, constituye "una insólita apología del catolicismo, con el punto de vista de quien está inmerso en una fuga sin fin y busca la ayuda de las instituciones antiguas. Pocas líneas en las que celebra la diplomacia del Papa que fue Nuncio en Alemania, que había firmado el Concordato y 50 notas de protesta enviadas al gobierno nacional-socialista por sus repetidas violaciones. En resumen, lo conocía bien".

Roth también escribía en "Österreichische Post" algunos escritos en los que "polemizaba con los prejuicios marxistas y con la superficialidad de muchos editorialistas y observadores de las cosas vaticanas".

LOR recuerda también que por esos días el escritor judío le daba forma a su libro "Leyenda del santo bebedor", en el que mostraba a "un judío galiciano habituado a los milagros que lo hacían fantasear sobre la ayuda celeste de la pequeña Thérèse, la Santa Teresa de Lisieux en la París de los desesperados".

Otros de los libros de Roth son: "Fuga sin fin" y "La rebelión". Su obra más conocida es "La marcha Radetzky", sobre una familia durante el fin del Imperio austrohúngaro.



martes, 16 de febrero de 2010

Autoridades y pueblo de Murcia rechazan retiro de "Cristo de Monteagudo"

Autoridades y pueblo de Murcia rechazan retiro de "Cristo de Monteagudo"


MADRID, 14 Feb. 10 (ACI).- La sociedad y las autoridades de Murcia rechazaron una demanda que pide retirar una estatua del Sagrado Corazón de Jesús del castillo de Monteagudo, donde permanece desde 1926 y que se ha convertido en un símbolo de la identidad de la ciudad.

La demanda fue puesta por la Asociación Preeminencia del Derecho y José Luis Mazón, el mismo que en 2008 acusó de prevaricato al juez Ferrín Calamita por dificultar una adopción a una pareja de lesbianas.

Ahora va contra la imagen conocida como el Cristo de Monteagudo, a la que llama "una reliquia del totalitarismo católico" impuesto por Francisco Franco y un atentado a la laicidad del Estado, por estar en un inmueble de propiedad del Ministerio de Hacienda. También se ampara en el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que recientemente obligó al Estado italiano a retirar los crucifijos de las aulas de los colegios públicos.

Sin embargo, el pedido fue rechazado por la sociedad en general y por las autoridades, que han solicitado declarar el monumento "Bien de Interés Cultural" (BIC). Incluso la portavoz del PSOE en el ayuntamiento de Murcia, María José Alarcón, calificó de "despropósito" la demanda de Mazón, porque se trata de una escultura arraigada en el corazón de los ciudadanos desde hace años.

La oposición se ha traslado también a la red social de Facebook, donde han proliferado los grupos a favor de mantener al Cristo de Monteagudo como seña de la identidad de Murcia.

Por ello, desde el ayuntamiento, el Grupo Municipal Popular anunció una moción para el 25 de febrero para exigir que se declare como BIC a la imagen y así se garantice su conservación.


Una "razón supersticiosa"

En declaraciones al sitio web Público.es, Mazón afirmó que con su demanda "la Iglesia ha topado con el poder de la razón", la cual "está en alza" y por tanto "de la Iglesia de aquí a un tiempo se hablará como hoy se habla de la Unión Soviética, un poder venido a menos". Además llamó a la estatua "emblema de la irracionalidad de los poderes públicos".

Sin embargo, acto seguido dijo que "el Cristo ha traído mal fario (mala suerte) al pueblo". Mazón afirmó que "no se prospera con esa estatua, es una energía negativa que opera sobre Monteagudo y sobre Murcia".





lunes, 8 de febrero de 2010

La degradación de la cultura y los valores de nuestro tiempo - Alvaro Kröger

La degradación de la cultura y los valores de nuestro tiempo
Base filosófica de la reforma educativa que soportamos
Alvaro Kröger


La degradación de la cultura y los valores en nuestro tiempo, en la búsqueda de un Pensamiento Único y un Nuevo Orden Mundial, forma parte de una inteligente estrategia diseñada por Antonio Gramsci (1891-1937).


La estrategia de Gramsci

Gramsci sostenía que ninguna ideología podía imponerse por la fuerza. Toda revolución violenta genera, como inmediata respuesta, una contrarrevolución que debilita y hasta puede superar la fuerza de la primera. Todo cambio exige una mentalización previa que abone la tierra donde el cambio debe florecer. El ideario marxista no escapaba a esa regla.

Por ello diseñó su estrategia del siguiente modo:

Para imponer un cambio ideológico era necesario comenzar por lograr la modificación del modo de pensar de la sociedad civil (pueblo o habitantes de un determinado país) a través de pequeños cambios realizados en el tiempo en el campo de la cultura. Había que construir un Nuevo Pensamiento. Crear lo que él llamaba el Sentido Común de la gente, entendido como el modo común de pensar de la gente que históricamente prevalece entre los miembros de la sociedad. Había que lograr que la sociedad civil alcanzara un nuevo modo de "ver la vida y sus valores". Para Gramsci, esto era más importante, y prioritario, que alcanzar el dominio de la sociedad política (conjunto de organismos que ejercen el poder desde los campos jurídico, político y militar).

Para lograr que la sociedad civil (el pueblo soberano, la opinión pública) llegara a tener un modo común de sentir y pensar (sentido común), era necesario adueñarse de organismos e instituciones en donde se desarrollan los valores y parámetros culturales: los medios de comunicación, Universidades, escuelas, enseñanza secundaria y las artes. Hacia allí había que apuntar. Con paciencia, con el paso del tiempo, educando a las nuevas generaciones desde su niñez. (Ej: la China de Mao; la Cuba de Castro).

Después de cumplido este proceso a lo largo de los años, la consecución del poder político caería por su propio peso, sin revoluciones armadas, sin resistencias ni contrarrevoluciones, sin necesidad de imponer el Nuevo Orden por la fuerza, ya que el mismo tendría consenso general.


Obstáculos a superar para el éxito del proceso

El mismo Gramsci señaló que, para que el proceso fuera exitoso, habría que sortear 2 obstáculos: la Iglesia Católica y la familia.

¿Por qué la Iglesia Católica?. Porque Gramsci pensaba que la razón de la permanencia de la Iglesia a través de los siglos se apoyaba en los tres puntales siguientes:

a) La profesión de una fe firme e inquebrantable, sin concesiones, y la constante repetición de los mismos contenidos doctrinales. De este modo pudo lograr un fuerte sentido común (modo de pensar) en el pueblo a través de los siglos.

b) Haber logrado amalgamar en su seno tanto al pueblo analfabeto, a la clase media y a la élite intelectual propia. En efecto, ninguna filosofía inmanentista, incluyendo el marxismo, había acertado a unir en un mismo sentido común o creencia, a los intelectuales y al pueblo, a los doctrinarios y los practicantes, a los expertos y los neófitos (o "iniciados"). Gramsci, en eso, envidiaba a la Iglesia.

c) Por último, mientras el marxismo exigía al hombre luchar para el logro de una sociedad sin clases en el aquí y ahora, porque con la muerte terminaba todo, la Iglesia había logrado convencer al hombre hacia la trascendencia, al más allá, y con ello no solamente había dado un respuesta al sentido de la vida sino también al sentido de la muerte.

¿Por qué la familia? Está claro que si la estrategia consistía en la formación de un modo de pensar a través de la educación en los nuevos valores revolucionarios, la familia, primera educadora del hombre desde su nacimiento y durante los primeros y cruciales 5 años de vida, era un estorbo intolerable.


Estrategia para superar éstos obstáculos según Gramsci

a) Desprestigiar a la Iglesia, en lo posible con la descalificación de su doctrina ("la religión es el opio de los pueblos") y de sus miembros jerárquicos (clero y vida consagrada).

b) Destruir la familia, presentándola como una institución del pasado, ya superada, incapaz de educar. Retirando a los niños desde su más temprana edad de la influencia de sus padres, mediante la educación masiva en la "nueva cultura". (Experiencia de las granjas colectivas o educación a distancia.). O interviniendo en la educación de los aspectos fundamentales de su vida, desde la escuela y sin la participación de los padres. Procurando que, por ausencias de los padres ante compromisos laborales ineludibles, los niños queden bajo la influencia de la educación de los contravalores a través de la radio, televisión y medios de comunicación masivos.


Y finalmente ...

Parecería que vivimos en un mundo diseñado por Gramsci: se han invertido las valoraciones morales y políticas, se busca desjerarquizar todo lo valioso, se exalta todo lo que sea o implique "horizontalismo", se "desconstruye" el sano pensamiento filosófico, de forma tal que queda "pulverizado" en una multitud de nuevas ideologías y "filosofías" cuyo sólo empeño es "desmitificar", "secularizar", "desacralizar".

Seguramente se complacería -y mucho- Gramsci al ver en pleno proceso de realización (actualización, diría Gentile) algo que alguna vez "profetizó": el fin de la religión tendría que ocurrir por "suicidio", al diluirse los límites de la Cristiandad con respecto al mundo moderno. Mientras unos sueñan con que lo que está acaeciendo es una "cristianización del mundo", lo que en realidad se está dando es justamente lo contrario: segmentos considerables de "cristianos" se mundanizan, adoptando los parámetros y criterios propios de una mentalidad totalmente inserta en una cosmovisión intramundana y secularista. Aunque no siempre se niega explícitamente, viven como si el mundo trascendente no existiera, como si todo empezara y terminara "aquí abajo", teniendo una inexplicable dicotomía filosófica.

El programa era y es bien claro: "lograr el desprestigio de la clase hegemónica, de la Iglesia, del ejército, de los intelectuales, de los profesores, etc. Habrá incluso que… enarbolar las banderas de las libertades burguesas, de la democracia, como brechas para penetrar en la sociedad civil. Habrá que presentarse maquiavélicamente como defensor de esas libertades democráticas, pero sabiendo muy bien que se las considera tan solo como un instrumento para la marxistización general del sentido común del pueblo".

Otro lamentable hecho fácilmente constatable en diversos ambientes culturales de Occidente, sobre todo del latino y latinoamericano, es lo que se ha dado en llamar la "traición de los intelectuales". Esto se ha ido logrando por diferentes vías, ya sea mediante favores, concesión de prebendas, canonjías y halagos de todo tipo, o bien, mediante la táctica opuesta, que es la seguida con los intelectuales y profesores que no se doblegan ante estas formas de captación; para ellos están la presión, el chantaje, la amenaza y el boicot cuando no de plano, el desprestigio, la calumnia y la difamación.

Y es que en la estrategia gramscista el quebrantar de un modo u otro al intelectual opositor es fundamental: oigamos al teólogo padre Sáenz: "Gramsci considera que se ha ganado una gran batalla cuando se logra la defección de un intelectual, cuando se conquista a un teólogo traidor, un militar traidor, un profesor traidor, traidor a su cosmovisión... No será necesario que estos "convertidos" se declaren marxistas; lo importante es que ya no son enemigos, son potables" para la nueva cosmovisión. De ahí la importancia de ganarse a los intelectuales tradicionales, a los que, aparentemente colocados por encima de la política, influyen decisivamente en la propagación de las ideas, ya que cada intelectual (profesor, periodista o sacerdote) arrastra tras de sí a un número considerable de prosélitos.

El que en la mentalidad predominante de nuestros días prevalezca a nivel popular el "da igual cualquier religión", "todo es según como tú lo veas", "haz lo que quieras con tal de que seas auténtico", "ahora ya todo está permitido", y a nivel filosófico el "no hay naturaleza (humana) sino historia", "yo me doy mi propia esencia", "no hay ser, sino tan sólo devenir, o incluso, devenires", "no hay verdad, todo se reduce a multiplicidad(es)", "no hay escritor, sólo texto", "no hay sujeto, sino estructuras epistémicas", y otras estupideces por el estilo (el catálogo es inagotable), quiere decir que un gramscismo camuflado, en invisible alianza (deliberada o no) con el movimiento New Age y otras inefables adherencias, se sigue imponiendo en toda la línea, más allá de las cada vez más escasas menciones públicas de este autor italiano, tanto por parte de quienes lo apoyan como por parte de sus enemigos.

Como hemos visto, el gramscismo representa el más agresivo, cáustico y disolvente ataque contra toda forma de religión trascendente, y en particular contra el catolicismo; también lo es contra todo tipo de LIBERTAD. La Libertad y el Libre Albedrío son los enemigos más feroces del comunismo y del nazismo, ambas ideologías son el mismo perro con el mismo collar pero de diferente color. Mucha de la descristianización actual obedece en buena parte a la acción destructiva y semioculta de los "intelectuales orgánicos" a lo Gramsci, estratégicamente situados, cuya acción se encuentra encaminada a la "mutación del sentido común" teísta a fin de que devenga su opuesto.

Ello implica su proyecto de "descomposición interna del catolicismo", de "hacer saltar la Iglesia desde dentro" y de liquidar totalmente el "antiguo concepto del mundo", ínsito en la cultura cristiano-católica y judeo-cristiana.

Finalmente, hay que señalar que pocas cosas contribuyen tanto al avance del secularismo anarquista como la defección de teólogos, profesores, pensadores, periodistas o escritores. Por lo cual habrá que pensar en congruencia con los principios que se dice profesar pero, no menos importante, también habrá que llevar una vida coherente que no desvincule e incomunique las distintas dimensiones de la vida humana.

"Quien no vive como piensa, acabará pensando como vive".



Fuentes:
Centro de Protección Familiar Juan Pablo II
Diario Pregón de La Plata



lunes, 18 de enero de 2010

Anuncian revista jurídico-católica para neutralizar las incorrectas ideologías jurídicas

Anuncian revista jurídico-católica para neutralizar las incorrectas ideologías jurídicas


MADRID, 17 Ene. 10 (ACI).- El Centro Jurídico Tomás Moro anunció la edición de la Revista Católica de Derecho, "Iustitiae Sacerdos", cuyo objetivo es proporcionar herramientas de utilidad a losjuristas católicos y dotar a la sociedad de argumentos racionales necesarios paradefender el bien común e influir positivamente en los legisladores.

Los responsables indicaron que la revista también busca "colaborar en la reevangelización del mundo, recristianizando su derecho y cristianizando sus costumbres".

"Ante las perniciosas leyes que se promulgan últimamente, es necesario que los juristas hagan un esfuerzo para volver al origen del derecho: la ley debe ser obra de la razón, y ha de ordenarse al bien común", señalaron.

Finalmente invitaron a los juristas a proponer artículos, "siempre desde una perspectiva iusnaturalista del derecho" y promover así "una rebelión intelectual capaz de neutralizar las incorrectas ideologías jurídicas que encuentran su base principal en la ideología de género y sus postulados".


Más información:
www.iustitiae.tomas-moro.org
o: info@tomasmoro.es




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