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viernes, 28 de mayo de 2010

Final de serie "Lost" sorprende a seguidores con lectura católica

Final de serie "Lost" sorprende a seguidores con lectura católica


MADRID, 27 May. 10 (ACI).- El diario español La Razón publicó un análisis sobre el último capítulo de la serie de televisión Lost (Perdidos), que narra las experiencias de los sobrevivientes de un accidente aéreo en una misteriosa isla. Según el diario, la serie que durante seis años mantuvo "en vilo a millones de espectadores se cerró con una lectura católica".

En el artículo titulado "De 'Perdidos' al cielo", los periodistas Mar Velasco y Pablo Ginés explican que "hay dos tipos de fans" de Lost: "los que creen que su valor está en la trama y los que creen que reside en sus personajes. Para los primeros, el final de la serie ha sido, en cierto modo, decepcionante. Sí, los guionistas podrían haber resuelto las muchas incógnitas que quedaban (y quedarán) por resolver. Sin embargo, para los segundos, el cierre ha sido un broche de oro".

Los autores consideran que el capítulo final de Lost resuelve "lo esencial, lo que atañe al corazón del ser humano, al significado y al valor de su vida y a su capacidad para ser 'salvados' ".

"En el momento crucial de la vida, el 'hombre de fe' supera al 'hombre de ciencia'. La trascendencia se abre paso y, a pesar de cierto sincretismo y del homenaje a todos los credos (la vidriera con símbolos de todas las religiones), lo hace en clave cristiana. No en vano la figura del Resucitado aguarda a los 'perdidos' cuando están a punto de alcanzar la plenitud que se encuentra al otro lado de una capilla específicamente católica", indican.

En el último capítulo, la misteriosa isla es revelada como un lugar físico real "en el que los personajes 'son rescatados' de sus frustraciones y de su pasado, aunque el precio que tengan que pagar sea la entrega de su propia vida (Locke, Jack). En el cristianismo, esta 'isla' es nuestro mundo físico, en el que peregrinamos los hombres y en el que Jesucristo 'redime' en el acto de su entrega en la cruz", explican los autores.

La última temporada de Lost se caracterizó "por la creación de lo que se pensaba que era una 'realidad paralela' y que finalmente se ha revelado como un 'purgatorio', donde cada uno 're-creaba' la vida que hubiera deseado vivir en el mundo: Jack es un buen hijo y un buen padre; Kate es inocente; Sawyer es un policía bueno, Benjamin es un cariñoso profesor... Cuando se 'reconocen' entre ellos y descubren que están en este 'purgatorio', para algunos se abre la puerta de la resurrección y la eternidad (la 'Luz' al otro lado de la capilla), mientras que otros deben seguir 'purgando' porque todavía les quedan asuntos por resolver (Ben, Eloise, Ana Lucía...). Esta idea es más cristiana que budista: mientras que en el 'bardo' budista se habla de un estado intermedio en el que la conciencia crea una ilusión 'mala' de la que hay que liberarse, en la serie este proceso es 'bueno' y 'sanador' ".

Asimismo, "el amor no sólo entendido como 'eros', el amor posesivo, sino como 'agapé', el amor que busca el bien del otro: 'Jack, espero que alguien haga por ti lo que tú has hecho por mí', dice Locke en el momento de mayor entrega. El perdón es otra de las claves de este final, que se impone en una de las escenas más poderosas de toda la serie: Locke, que ha sido asesinado por Ben, se encuentra con él poco antes de ir a la eternidad: 'John, siento de veras lo que te hice: fui egoísta y celoso, quería todo lo que tú tenías'. Locke contesta: 'Por si te sirve, Ben, yo te perdono'. 'Gracias, John. Eso me ayuda. Y me sirve mucho más de lo que puedas imaginar' ".

La serie termina con el sacrificio del personaje principal. "Jack ofrece su vida para salvar a los demás. Él, que nunca creyó en las propiedades de la isla, termina por comprender a otro amigo, Locke, que tuvo que morir para mostrarle el camino. Un sacrificio que, al final, adquiere todo su valor y sentido. El sacrificio también de Desmond, el personaje que nos lleva de la mano por el buen camino: 'Nos vemos en otra vida, hermano' ".

 
 

jueves, 7 de enero de 2010

Avatar o el ecologismo como religión

Avatar o el ecologismo como religión
Aciprensa


Dirección: James Cameron
Producción: James Cameron y Jon Landau
Guión: James Cameron
Actores principales: Sam Worthington, Zoe Saldana, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Michelle Rodriguez, Giovanni Ribisi, Joel David Moore


Una de las aventuras épicas más impresionantes jamás llevadas al cine, "Avatar" es la realización del sueño personal de James Cameron, director de "Titanic", que escribió el guión de su nueva película 14 años atrás, pero sólo en 2005 tuvo a disposición la sorprendente tecnología cinematográfica que "Avatar" estrena, y que ha establecido un nuevo estándar para el mundo cinematográfico.

La nueva tecnología gráfica, especialmente cuando puede disfrutarse en 3D, como sucede en las principales plazas del mundo, sirve de vehículo para narrar una conmovedora historia épica que se desarrolla en la imaginaria luna llamada Pandora, donde los seres humanos explotan un extraño y valioso mineral para garantizar la energía a un planeta Tierra completamente devastado y sin recursos vitales.

"Avatar" nos introduce al fascinante y surrealista mundo de Pandora a través de los ojos del personaje principal Jake Sully, un ex infante de marina confinado a una silla de ruedas. Jake recibe la oportunidad de su vida cuando la corporación que explota el mineral de Pandora le ofrece participar del programa “Avatar”.

Debido a la toxicidad de la atmósfera de Pandora, el programa “Avatar” permite que "conductores" humanos manejen mentalmente cuerpos biológicos artificialmente creados mediante la combinación de ADN humano con el de la raza nativa de Pandora, los Na'vi.

Los Na'vi son casi dos veces más altos que los seres humanos, perfectamente esbeltos, con una piel azulada y algo atigrada y dotados de una agilidad incomparable.

Capaz de desplazarse libremente en su nuevo avatar, Jake recibe la misión de infiltrar a los Na'vi, cuya resistencia a permitir que sus bosques sean destruidos por la corporación de la Tierra se ha convertido en un dolor de cabeza para los desalmados humanos.

Las cosas, sin embargo, no salen según lo planeado: Jake, en su avatar, se extravía en la peligrosa jungla de Pandora, y cuando está a punto de perecer a causa de la hostil fauna local, es salvado por una bella Na'vi, Neytiri, una suerte de princesa de su raza.

Jake comenzará así una doble vida: en su silla de ruedas, como espía informante de la avanzada militar humana, y dentro de su avatar, como un Na'vi cada vez más fascinado con la compleja cultura local, la impresionante naturaleza de Pandora, y la belleza de Neytiri, con quien comienza a desarrollar una relación cada vez más apasionada.

Inicialmente dividido entre ambos mundos, Jake opta por ocupar su lugar mesiánico entre los Na'vi y finalmente liderar la épica batalla final contra los explotadores humanos de la que dependerá la subsistencia de Pandora.

Hasta aquí la descripción. Tratándose de una película de Hollywood, no es difícil imaginar el final.

Lo desconcertante de “Avatar”, sin embargo, es la descarada, infantil y hasta ridícula propaganda ecologista, donde cualquiera que no comparte el radicalismo "New Age" de creer en la "madre tierra", es un asesino sicópata, como el "malo" de la película, un coronel que desde una nave ordena la masacre de una tribu Na'vi mientras degusta indiferentemente una taza de café.

La separación entre buenos y malos es tan grotesca, que en nada se diferencia al mundo de héroes y villanos de los cartones animados para niños de la Warner, esos del Correcaminos y el Coyote Waly que concluían con el proverbial "eso es todo amigos".

Los héroes de Avatar, los Na’vi, son, en efecto, tan "buenos" como "malos" son los explotadores humanos: creen en la "madre tierra", piden permiso y luego disculpas a cada animal que cazan para subsistir y viven en total, perfecta e idílica conexión con la naturaleza.

Esta conexión no es figurativa: en la película, los Na'vi poseen una trenza dotada de terminaciones nerviosas con las que literalmente se conectan a similares "tomacorrientes" neurálgicos de animales que corren y vuelan; y es sólo mediante esta conexión, y no la destreza, como pueden desplazarse por tierra o volar montados sobre enormes aves.

Los ritos fúnebres de los Na'vi son escenas calcadas de los festivales hippies de la década de los 70: sentados en posición "yogui", entrelazan las manos en alto en círculos concéntricos, mientras cierran los ojos, contonean sus torsos y cantan mantras a la "madre tierra."

La única redención posible, la película nos conduce a creer, es convertirse en un Na'vi. La otra alternativa es formar parte de los frívolos, desalmados y codiciosos humanos, que no contentos con haber destruido su propio planeta “convierten en enemigos a cualquiera que esté sentado sobre algo que les interesa”, como señala uno de los personajes en “Avatar”.

No hay medias tintas. Pero esa "redención" se logra sólo aprendiendo el camino iniciático, porque como dice Jake en uno de sus informes, "nosotros los humanos no tenemos nada que a los Na'vi pueda interesar"; mientras que Neytiri responde a los deseos de Jake de aprender el camino: "no se puede llenar una copa que ya está llena".

Es decir, hay que "vaciarse" de todo lo humano y "comenzar de nuevo" por el camino de unos pocos iniciados. Pero ¿Cuál camino? El del gnosticismo ecologista versión siglo XXI; es decir, el que niega, como sostiene el cristianismo, que la salvación es para todos y está al alcance de todos.

Los críticos de Hollywood suelen ser feroces con lo que califican de "simplismo moralista" de la mayoría de películas cristianas. Producciones de trasfondo cristiano como "Fireproof", "Facing the Giants" o "The Blind Side" con un más que aceptable éxito en la cartelera norteamericana, han sido literalmente aplastadas por los críticos de cine por el supuesto "crimen" de ser "moralistas".

De esta crítica no se han salvado ni siquiera películas con argumentos ricos y complejos como "Bella" o "Because of Winn Dixie".

El simplismo moralista y el maniqueísmo de “Avatar” es no sólo risible, sino incluso un insulto a la inteligencia del espectador. Pero ¿Por qué ganará más de un Oscar y por qué alguna audiencia aplaude enardecida cuando los Na'vi, ayudados por la "madre tierra" comienzan a despedazar a los humanos?

Primero, porque sin duda, la película no puede ser cinematográficamente más espectacular. Pero principalmente, porque representa el dogma oficial de Hollywood de la religión sin Dios y sin compromisos morales personales. Y Hollywood ensalza a sus “santos” con el mismo fanatismo con el que quema a sus “herejes”. Eres el Correcaminos o eres el Coyote Waly. “Avatar” ha venido a confirmar esa regla.




domingo, 6 de diciembre de 2009

Eduardo Verástegui en Argentina: cuenta cómo cambió su vida

Eduardo Verástegui en Argentina: cuenta cómo cambió su vida


Video en tres partes de la entrevista que le realizaron a Eduardo Verástegui en SG el día 15 de Noviembre de 2009, durante su visita a la República Argentina, dando razones de su fe católica.


Video 1



Video 2



Video 3





"Cuando empecé a conocer mi fe, empecé a enamorarme de ella"


martes, 6 de octubre de 2009

Amenábar: Ágora e Hipatia - Josep Miró

Amenábar: Ágora e Hipatia
Josep Miró i Ardèvol



Amenábar ha hecho una nueva película, Ágora, y como la anterior, Mar adentro, se caracteriza por la deformación de los hechos, es decir, el engaño, para ajustarlo a su discurso militantemente anticristiano.

Él mismo se confiesa en la multitud de entrevistas que ha dado en la campaña promocional de su nueva película como ateo, con un añadido, su ostentación de la condición de homosexual, que es algo así como si Clint Eastwood tuviera necesidad de explicar cada vez que lo entrevistan que él es un hetero militante.

Todas las entrevistas están, lógicamente, pensadas a mayor gloria del director y su película. Entra dentro de las reglas del juego, por algo son pura promoción comercial donde el género periodístico substituye a la publicidad pura y dura. A pesar de ello, y del cuidado de los entrevistadores, siempre atentos al obligado panegírico, el director manifiesta unos caracteres curiosos, por decirlo de alguna manera.

Porque curioso es su sentido de culpa, que le lleva a declarar “no lo puedo remediar. En los aeropuertos siempre tengo la sospecha de que me van a detener en cualquier momento por lo que sea”. Él lo atribuye a un miedo a la “Autoridad” que constituye en su imaginario un valor abstracto y omnipresente. Bromas que gasta la propia conciencia.

No se cansa de declarar que en su nueva obra es fiel a los hechos históricos. Como pienso que es una persona razonablemente culta, que ha preparado su película, entonces solo me queda concluir que engaña, miente, o quizás se engaña a sí mismo, porque lo que plantea Ágora no tiene nada que ver con la realidad de lo que sucedió.

Esta no es la historia de Hipatia ni muchos menos de las relaciones entre neoplatónicos y cristianos en Alejandría. Su verdadera intención aflora porque tantas entrevistas y tan extensas obligan a hablar. Por ejemplo, cuando afirma que su intención real es denunciar los que utilizan la violencia como argumento, como hacen -dice- los etarras y los terroristas islámicos.

Claro, y por eso acude a un hecho de hace más de 1600 años, metiendo a los cristianos por en medio. En realidad, su intención es maniquea y no puede ocultarla “imaginé aquella lucha entre los paganos y los cristianos viejos – que ni fue exactamente tal, ni entonces existían viejos cristianos – como si fuera nuestra guerra civil”. Está claro ¿no?

A pesar de estos deslices, reitera lo que la necesidad comercial le ha marcado, especialmente pensando en un mercado que se le resiste como es el norteamericano, muy sensible a los panfletos anticristianos. “He insistido mucho en que la película no va contra los cristianos, sino contra los que utilizan la fuerza para defender sus ideas”.

Lástima que teniendo ejemplos tan categóricos y próximos, como Stalin y Lenin, Hitler, Mao, Pol Pot, o quizás para hacer una producción de ambiente histórico, los tiempos de terror de la Revolución Francesa, o el primer genocidio de La Vendée, tenga que acudir a una de las múltiples revueltas que sucedieron en la cosmopolita ciudad de Alejandría en el periodo inicial del cristianismo, y las pugnas políticas que entre los diversos grupos se produjeron. Unos hechos que mal representan la tesis que dice querer contar: unos violentos que masacran a unos pacíficos, benevolentes y cultos racionalistas.

La evidencia de su desconocimiento o voluntad de traicionar la realidad se manifiesta en pretensiones como la de afirmar que el cine no ha contado mucho el cambio del mundo antiguo al medieval, cuando este es uno de los temas que han registrado, con obras mediocres y buenas, una notable producción cinematográfica.

Pero sobre todo lo que debe ser subrayado es que no deja de ser curioso que, cuando lo que caracteriza los cuatro primeros siglos de la historia cristiana es la persecución en ocasiones terrible que éstos reciben, se vaya a fijar en un hecho aislado que además ha sido reiteradamente utilizado, también falsamente, en la historia por el ateísmo agresivo y la masonería.

Se ha intentado convertir a una matemática y astrónoma, Hipatia, en un símbolo de la razón contra el oscurantismo cristiano. Pero en este caso, a diferencia de otros, la evidencia de los hechos es tan grande que el éxito no ha acompañado al propósito histórico. En este caso la leyenda negra no ha llegado a cuajar.

En otras palabras, Amenábar utiliza como guión uno de los panfletos editados en el siglo XIX. Para ello, claro está, ha contado con 50 millones de euros, algo insólito para un director español, y es que cuando se trata de pegarle leña a la Iglesia está visto que el dinero nunca escasea.

* * *

Aviso de e-cristians.net

Os rogamos que tengáis en cuenta las siguientes consideraciones en relación a la película “Ágora” del director Alejandro Amenábar:

1. La película es un ataque al cristianismo y deforma la verdad de la historia. Podéis encontrar un primer análisis en:

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=14821

2. Lo mejor que puede hacerse es no ir a verla. Por otro lado la película como tal, y en contra de lo que representan las imágenes de la publicidad, es aburrida, lenta, con muy poca acción y muchos discursos.

3. Difundid al máximo estas consideraciones.

4. En la medida de lo posible, enviad cartas a los directores de los periódicos protestando por la falta a la verdad histórica o bien del adoctrinamiento anticristiano que hace Amenábar. En definitiva, utilizad un solo argumento concreto y bien escrito.





miércoles, 16 de septiembre de 2009

Nuevo filme sobre Islas Galápagos destaca errores del evolucionismo de Darwin

Nuevo filme sobre Islas Galápagos destaca errores del evolucionismo de Darwin


SAN ANTONIO, 13 Sep. 09 (ACI).- Mientras el mundo se prepara para celebrar el 150º aniversario de la publicación del histórico libro de Charles Darwin, "El Origen de las Especies", una productora estadounidense anunció el lanzamiento de un nuevo documental, filmado en las Islas Galápagos, que echa por tierra las conclusiones a las que Charles Darwin, padre del evolucionismo, llegó en su viaje a esta región.

Filmada y dirigida por los premiados Jon y Andy Erwin de Erwin Brothers Motion Pictures, la película de 90 minutos se titula "Las islas misteriosas" y será estrenada a principios de noviembre, unas semanas antes del 24 de noviembre, fecha de aniversario del texto de Darwin.

Este filme de aventuras posee gran belleza cinematográfica, fue rodada a principios de este año y examina las mismas inusuales criaturas que Darwin vio en las Islas Galápagos, pero rechaza las conclusiones a las que allí llegó y fueron la base de su Teoría de la Evolución.

"Este mes de octubre y noviembre, los estadounidenses y otros occidentales enfrentan una avalancha sin precedentes de propaganda a favor de la evolución en la prensa y en el mundo académico para quienes Charles Darwin, es el santo patrón del evolucionismo", explicó Doug Phillips, productor ejecutivo de "Las islas misteriosas".

"Los cristianos miran a Jerusalén, los musulmanes a la Meca, pero para los seguidores de Charles Darwin, el archipiélago de Galápagos es el hogar espiritual de su fe evolutiva", explica Phillips y sostiene que su película "rodada en zona cero del evolucionismo, es una respuesta a la adulación de Darwin y destapa agujeros en las conclusiones que se formó observando las maravillosas criaturas que habitan las Islas Galápagos".

El filme presenta una aventura extraordinaria en el Edén de Darwin y es protagonizada por un joven de 16 años, su padre, y un equipo de científicos e investigadores que incluye al Dr. John Morris, presidente del Instituto para la Investigación sobre la Creación.

La película examina las cuestiones que Darwin no pudo responder, o que explicó fallidamente.

"Ciento cincuenta años después de la publicación de su obra maestra, sus errores son más claros. No es de extrañar que los principales argumentos que apoyan su teoría de la evolución han sido rechazados por los mismos evolucionistas. Al volver sobre sus pasos, encontramos exactamente donde se cometió el error".

Para más información sobre el filme se puede visitar el sitio web en inglés http://www.themysteriousislands.com/



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